13 dic. 2009 ~ ~ Etiquetas:

La reforma del Museo Arqueológico puede provocar su cierre durante tres años


El Museo Arqueológico ha sufrido varios cierres parciales durante los últimos tiempos por obras de emergencia, pero no un cierre total al público / KAKO RANGEL
El arquitecto sevillano plantea que la parte principal de la colección de este centro se traslade a otro edificio de la ciudad
ABC. Andrés González-Barba. 13/12/2009

«Desde el punto de vista técnico, sería aconsejable acometer las obras del Museo Arqueológico en su totalidad y no por fases dado los serios problemas estructurales que plantea el edificio. Se podría buscar una alternativa y trasladar en este tiempo la parte más importante de la colección a otro edificio sevillano mientras duren dichas obras», ha afirmado a ABC Guillermo Vázquez Consuegra, a quien la Junta ha encargo el proyecto de reforma de este museo, que está previsto que sea «reinaugurado» en 2013. El arquitecto sevillano añade que «en todo caso, después estarán las consideraciones políticas y de funcionamiento del propio museo, y si el Ministerio de Cultura y la Junta me lo piden, se abrirían salas del museo mientras se rehabilita, pero eso ralentizaría la ejecución del proyecto, retrasándolo, por lo que probablemente se finalizaría más tarde de lo previsto, además de considerar el sobrecosto de la intervención. En todo caso aún no me he hablado con los responsables del Ministerio y de la Consejería de Cultura. Cuando me reúna con ellos será entonces el momento de ver qué es lo que se va a hacer».

El proyecto de rehabilitación integral del Museo Arqueológico de Sevilla ya está en marcha, pero su principal responsable, el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, sugiere que sería necesario cerrar este centro durante la realización de las obras, que durarán unos tres años. El arquitecto no ve viable que la rehabilitación integral del Arqueológico pueda convivir con su uso museístico habitual. «Habrá que ver si se puede trasladar mientras duren las obras la parte más importante de la colección permanente a otro edificio de la ciudad», asegura.

Respecto a la ejecución en los plazos de esta rehabilitación integral de este emblemático edificio de Aníbal González, Vázquez Consuegra asegura que «habíamos pedido ya en el concurso una ampliación de dos meses para el proyecto básico». Es la primera vez que el Ministerio de Cultura saca a la vez en un concurso para un mismo arquitecto la propuesta arquitectónica y la museística.

Siete meses
En esta parte museística han colaborado con Vázquez Consuegra León Carlos Álvarez y Paco Pérez Valencia.Según lo estipulado, el arquitecto tendrá unos siete meses para el proyecto básico de ejecución, y a partir de ahí, cuando ya tengan la licencia, habrá un plazo establecido de 36 meses para la realización de la rehabilitación, «aunque tenemos que hablar con el Ministerio para concretar esos plazos», indica el arquitecto. En principio, el nuevo museo estará abierto no antes de mediados de 2013.

Museo de la luz
El nuevo proyecto de rehabilitación del Arqueológico atenderá el concepto de «museo de la luz», atendiendo dos vertientes. De una parte, la luz natural. Según Vázquez Consuegra, «este edificio tenía una gran relación con el exterior a través de todas las logias que cubren el perímetro del museo. Todas las salas contaban con luz cenital, de modo que se trataba de un edificio inundado por la luz». En las intervenciones posteriores se incluyó una entreplanta, por lo que la planta alta dejaba a oscuras a la baja, y también se clausuró el edificio hacia el exterior a través del cierre de todas las logias. Asimismo, también será esencial el uso de la luz artificial a través del uso de distintos tonos de luz para los diferentes circuitos. Con este nuevo proyecto se atenderá la integración del Arqueológico con su entorno del Parque de María Luisa. De este modo se volverán a abrir todas las logias, por lo cual habrá luz natural en todas las plantas. Además se incorporarán dichas logias al interior del edificio, transformándose en estancias.

El gran óvalo será el eje central sobre el que se intervendrá en este nuevo proyecto, de modo que será aquí donde «se dejarán todas las señas sobre la contemporaneidad», indica Vázquez Consuegra.

Fuera del edificio, adosado al mismo, se introducirá un sistema de comunicación vertical de tres plantas, ligero y de vidrio, con el que se evitará tener que introducir algunos elementos que pudieran entrar en conflicto con los otros espacios expositivos del interior. En dicha estructura vertical habrá escaleras y ascensores que si situarán en la fachada trasera. En el óvalo se situará la tienda, el mostrador de información, la zona de espera, etc. En el ala izquierda del óvalo estarán las salas de exposiciones temporales, el auditorio, la zona de administración, etc. En el ala derecha estará la zona de exposición permanente. El paso de una ala a otra se producirá a través de dos pasarelas de vidrio que no tendrán una relación directa con el óvalo.

Otro aspecto esencial de este proyecto será la inclusión del tesoro del Carambolo en la futura sala de los tesoros, que estará situada en el semisótano, que se dedicará por entero a Tartessos. «Como ciudadano y arquitecto que va a intervenir en el edificio, entiendo que el lugar más natural del Carambolo es esta sala de los tesoros del Arqueológico», indica Vázquez Consuegra. Así, se ha planteado una sala en cuyo centro estará El Carambolo como protagonista absoluto. En las paredes curvas del óvalo habrá otros tesoros, que servirán de complemento a esta joya tartésica.

El nuevo proyecto hará que la cota del sótano baje en un metro, por lo cual esta planta tendrá más altura que en la actualidad. A través de ventanas que hoy no existen se llevará la luz natural al interior del sótano. Todos los forjados intermedios van a ser demolidos y sustituidos por unos nuevos. Ése y otros graves problemas estructurales que plantea el edificio serán resueltos con esta rehabilitación integral. Por último, en las terrazas de la planta baja del edificio, que actualmente están sin uso, se creará una cafetería que tendrá una parte cubierta y otra descubierta.

En cuanto a la asignación económica que destinará el Ministerio de Cultura para este proyecto, 33,5 millones de euros, Vázquez Consuegra asegura que «siempre he intentado ser un arquitecto austero y me he ajustado a las asignaciones que me han proporcionado».

Una década de obras
El Museo Arqueológico ha padecido numerosas obras en la última década que han producido cierres parciales de algunas o muchas de sus salas, pero no un cierre total al público. Así, en el año 1999, la entonces consejera de Cultura, Carmen Calvo, tuvo que aprobar una inversión urgente de 27 millones de las antiguas pesetas. Las obras, consideradas oficialmente «de emergencia», sirvieron para acabar con los problemas de goteras. En esta última década, la Junta y el Gobierno se han gastado algo más de un millón y medio de euros en «obras de emergencia» para impedir situaciones irreparables en el Museo. Siendo ya consejera de Cultura Rosa Torres presentó un Plan Museológico para el Arqueológico. Al cierre constante de salas por goteras, riesgo de electrocución, apuntalamiento de la estructuras o simplemente falta de mantenimiento, se le ha sumado un insuficiente sistema de vigilancia. La falta de seguridad fue, por ejemplo, la que impidió que se celebrara el año pasado la exposición sobre El Carambolo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

la tendencia actual es a dejar in situ los restos hallados, lo de Ittálica a Itálica y lo de Valencina a Valencina, ¿de qué sirven en el sótnao del arqueológico? Yo dejaría en Sevilla sólo algunas piezas más emblemáticas