6 oct. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

El Monasterio de San Isidoro del Campo consigue una partida presupuestaria de 300.000€ para la recuperación de la cerca histórica


Exteriores del Monasterio de San Isidoro del Campo en Santiponce.
La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico ha destinado una partida presupuestaria de 300.000€ para la recuperación del Monasterio, prometiendo, además, una visita de la Mesa de la Comisión de Cultura al monumento en Santiponce.
05/10/2019. El Correo.

La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, ha anunciado en la Comisión de Cultura del Parlamento andaluz, la creación de una partida presupuestaria de 300.000€ para la recuperación de la cerca histórica del Monasterio de San Isidoro del Campo.

La consejera, Patricia del Pozo Fernández, ha recalcado lo importante que es para la Junta, especialmente para la Consejería de Cultura, recuperar “una auténtica joya” de Andalucía. Respecto a esto, ha explicado que el proceso de búsqueda de financiación pública está completamente activo, ya que se quiere acelerar un proceso de restauración que se ha ido abandonando con el paso de los años “por diferencias entre la Fundación y la Administración pública”.

Según ha explicado la consejera “se han utilizado una serie de excusas para no invertir en la recuperación del monumento” ya que, desde 1991, a través de un convenio, la Junta tiene cedidos los usos de una serie de espacios del monumento pertenecientes a la Casa Álvarez de Toledo y Mencos, pero, además, el 80% del enclave pertenece directamente a la Administración Andaluza.

El Grupo municipal de Adelante Santiponce Izquierda Unida ha valorado muy positivamente este anuncio que se produce después de que unos días antes presentara una moción para instar a la Junta de Andalucía a que destine la financiación necesaria que permita despejar el futuro y la restauración del emblemático Monasterio de San Isidoro del Campo. “Esta partida, aunque bastante reducida, servirá como herramienta para mostrar las necesidades del monumento, pero lo que realmente hace falta es un Plan Director que refleje las intenciones de los responsables del Bien Patrimonial para con el futuro del monasterio, así como llevar a cabo una serie de actuaciones, en un periodo determinado de plazo, y para lo cual hay que identificar en qué estado se encuentra el enclave”, ha apuntado María José López Sotelo, portavoz del Grupo Municipal de Adelante Santiponce Izquierda Unida.

De momento, además de la partida presupuestaria, la Consejería de Cultura y Patrimonio histórico ha prometido una visita al Monasterio de San Isidoro del Campo por parte de la Mesa de Comisión de Cultura, donde poder acercar a todos los presentes la preocupación por el estado de este y la necesidad de un presupuesto mayor, ya que apuntalar el edificio costaría más de 4 millones de euros.
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27 sept. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

Santiponce celebra dos jornadas sobre el Monasterio San Isidoro del Campo y la reforma del siglo XVI


Jornadas dedicadas a ‘Protagonistas del Monasterio San Isidoro del Campo y la Reforma del Siglo XVI’.
El Ayuntamiento de Santiponce (Sevilla), en colaboración con la Universidad de Alcalá de Henares y la Fundación ABRE, ha celebrado en la Casa de la Provincia de la Diputación Provincial una de las dos jornadas dedicadas a 'Protagonistas del Monasterio San Isidoro del Campo y la reforma del siglo XVI'.
27/09/2019. 20 Minutos.

El arranque de la jornada ha contado con la presencia de Rosa Cervera, miembro de la Universidad de Alcalá de Henares; el alcalde del Ayuntamiento de Santiponce, Justo Delgado; la delegada Territorial de Fomento, Infraestructuras, Ordenación del Territorio, Cultura y Patrimonio Histórico, Susana Cayuelas, y Christopher J. Matthews, de la Fundación ABRE, según ha informado la Diputación en un comunicado.

En la jornada se han desarrollado las conferencias 'Antiguos héroes de la libertad de conciencia: Casiodoro de Reina, Cipriano de Valera, Antonio del Corro, Juan Pérez de Pineda'; la conferencia con el título 'El Monasterio de San Isidoro del Campo, Santiponce. Historia de su Arquitectura, Estudio de apoyo de la Fundación Abre a la dinamización y restauración del conjunto', así como 'Los ejemplares de la Biblia del Oso en la Biblioteca Nacional. La colección de Luis de Usoz y Río'.

Este viernes la segunda parte de estas jornadas se llevará a cabo en la Casa de la Cultura de Santiponce con las conferencias: 'La Encuadernación en las Bibliotecas Monásticas Españolas durante el Siglo XVI'; 'La Historia del Monasterio de San Isidoro del Campo' y 'La imagen histórica del entorno de Sevilla, Santiponce, Itálica y San Isidoro'. Finalizará la sesión del viernes con la conferencia 'La imagen histórica del entorno de Sevilla, Santiponce, Itálica y San Isidoro'.

Las jornadas concluirán con la conferencia 'Sobre la vida e impacto de Casiodoro de Reina' y una visita guiada por el Monasterio de San Isidoro del Campo'.
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25 sept. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas: , ,

«El traslado del dolmen de Guadalperal debería ser la última opción»


«Bajo los pantanos del Tajo hay unos cuantos dólmenes ocultos», asegura Bueno. :: / HOY.
«Quitar los monumentos del paisaje en el que están es de alguna manera destrozarlos», afirma la integrante del equipo de expertos que analiza qué hacer con el yacimiento.
25/09/2019. Hoy.

Primitiva Bueno (Córdoba, 1957), catedrática de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares, forma parte del equipo de expertos que está estudiando qué es lo mejor para el dolmen de Guadalperal. Reconocida como una de las voces con más bagaje y criterio de la arqueología española, empezó a trabajar en la región en 1980, dedicó su tesis doctoral a los megalitos de Extremadura y conoce bien el monumento que ha vuelto a emerger este verano en el embalse de Valdecañas. «Fuimos a verlo en los años noventa, un día que bajó el nivel del pantano –recuerda–, porque estábamos convencidos de que el monumento estaba decorado, y efectivamente, en la pieza que los alemanes Hugo y Vera Leisner describieron en 1960 como una estatua, había una figura humana que en un lateral lleva grabada una serpiente, casi igual que la del dolmen de Navalcán (Toledo), ahora bajo las aguas del pantano».

–Se ha dicho que ese dibujo podría ser el mapa realista del río Tajo más antiguo del mundo...

–No quisiera entrar en ningún tipo de polémica, pero estas figuras sinuosas grabadas en la piedra están en monumentos megalíticos de toda Europa, y no todas son mapas. Es estadística científica.

–En el contexto de las construcciones megalíticas en España, ¿qué importancia tiene el dolmen de Guadalperal?

–La competencia es muy dura, porque en la península ibérica hay monumentos megalíticos muy bien conservados. En Extremadura, de hecho, hay conjuntos de megalitos potentísimos. Llevo muchos años trabajando en esto y he luchado mucho por este patrimonio, porque creo que Extremadura merece una declaración Unesco relacionada con el megalitismo. Por otro lado, cualquier monumento megalítico tiene mucho valor por el hecho de haber sobrevivido tanto tiempo.

–¿Qué edad se le calcula al dolmen?

–No tenemos ningún dato fidedigno porque no hay pruebas del carbono 14. Pero sí tenemos materiales que aseguran que hay alguna ocupación del cuarto milenio y una ocupación muy potente del tercer milenio (antes de Cristo). Pero del dolmen de Azután (Toledo), que está muy cerca, tenemos fechas del carbono 14 que nos hablan del quinto milenio.

–De Guadalperal se desenterraron una serie de objetos que están en Alemania. ¿Qué valor tienen?

–Bueno, estamos siguiendo en profundidad este asunto y creemos que hay una parte que puede estar en España, pero no puedo aportar ninguna certeza.

–¿En Extremadura?

–No.

–¿Y esos objetos son valiosos?

–Depende de lo que consideremos valiosos. Hay quien lo circunscribe a un sentido monetario. Para nosotros lo son porque nos permiten conocer el pasado. Como lo son los que se han encontrado en otros dólmenes de Extremadura y que están en los museos de Cáceres y Badajoz.

–El equipo de trabajo ha decidido que el dolmen debe quedarse donde está, en contra de quienes quieren su traslado cuando antes...

–No. El equipo ha decidido que hay que trabajar. Para una actuación tan radical como sacar un momento de su contexto, hay que hacer unos estudios previos. Por ejemplo, en las bases de muchas de las piedras que están de pie hay un añadido de cemento, hecho en la restauración de Hugo Obermaier en los años 20 del siglo pasado. Si se trasladara el dolmen a otro sitio, habría que hacerlo con el criterio de colocarlo tal como estaba en su posición original.

–O sea, que en el dolmen hay una intervención del siglo XX...

–Sí. La masa que puso Obermaier se ve perfectamente. Lo que se haga aquí hay que hacerlo bien. Aquí, el tiempo ha jugado en nuestra contra porque parecía que había que actuar contracorriente. Pero las actuaciones iniciadas son las que procedía hacer. Yo confío en la buena voluntad de todas las partes, de modo que el año que viene, cuando se vuelva a ver el monumento, tendremos más elementos para saber qué hacer. Por ejemplo, qué hacer con los otros monumentos que hay en el entorno, porque ahí no está solo Guadalperal. Está Augustóbriga, tenemos unos verracos con un nivel de conservación impresionante que estaban debajo del pantano y han salido ahora, tenemos toda una serie de túmulos que están cerca de Guadalperal... Creo que estamos ante una buena oportunidad de tomar una decisión medida, consensuada, válida para la zona en el largo plazo. Y tenemos la ventaja de que todas las administraciones implicadas tienen claro que aquí hay que hacer algo, y esto no es tan frecuente.

–¿Ese cemento que puso Obermaier devalúa el monumento?

–No lo sabemos. Nos faltan datos. Por eso lo primero que hay que hacer allí es un trabajo de campo: delimitar qué cosas son originales, cuáles no, etcétera. Por ejemplo, no sabemos si Obermaier puso en pie piezas que entonces no lo estaban.

–Lo que plantea es algo así como 'Primero vamos a ver qué tenemos y luego ya decidimos qué es mejor para el monumento'. ¿Correcto?

–Lo mejor para el monumento y para la zona. Es que es una buena oportunidad para la zona, pero de hacer algo que no sea pan para hoy y hambre para mañana.

–¿Y cabe la posibilidad de que una vez que lo hayan estudiado a fondo lleguen a la conclusión de que lo mejor es trasladarlo de sitio?

–No sé a qué conclusión llegaremos. Creo que el traslado debería ser la última opción. Quitar a los monumentos del paisaje en el que están es de alguna manera destrozarlos, minusvalorarlos, quitarles una parte importante de su valor. Yo soy optimista en el sentido de que creo que se puede llegar a soluciones mejores si tenemos una buena documentación, pero no puedo ir más allá.

–¿Es posible que Guadalperal se quede en su sitio pero no bajo las aguas, o sea, que siga donde está, visible siempre, y visitable?

–Es que eso es lo que yo me planteo. Pero para eso necesitamos informes técnicos bien fundamentados, que expliciten todo el patrimonio que hay ahí acumulado.

–Pero el dolmen está en suelo de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Resulta difícil imaginar que esta entidad vaya a renunciar a ese suelo por razones de sensibilidad con el patrimonio...

–Ahí no me meto porque no lo sé. Pero sí sé que tenemos una ley de Patrimonio que tiene unas prescripciones, de ahí que sea tan importante documentar Guadalperal.

–En HOY publicamos hace unos días que Miguel Ángel López, uno de los arqueólogos españoles más respetados, defiende el traslado...

–A Miguel Ángel lo conozco estupendamente y tenemos mucha relación. Hablé con él y me dijo que concluir que él dice eso es obviar mucho de lo que también dijo. Él mantiene que no se puede tomar una decisión sin una información arqueológica previa exhaustiva.

–Hay quien se queja de que no se hayan tomado aún las medidas anunciadas para proteger el dolmen, como colocar sacos de tierra o balizar la zona...

–En nuestra última visita comprobamos que los soportes en situación dudosa estaban sujetos por la masa que colocó Obermaier. Y balizar nos parece importante para que al menos no se navegue por encima.

–A usted, que le encantarán los dólmenes, ¿no le da pena verlo sumergido?

–Me da pena cualquier situación de cualquiera yacimiento arqueológico con problemas de conservación, mantenimiento o visibilidad. Pero este que nos ocupa es un caso conocido desde hace muchos años, junto con otros muchos casos iguales, insisto en ello. Tenemos unos cuantos dólmenes ocultos bajo el Tajo. Debe tomarse alguna medida no solo para Guadalperal, sino para todos los yacimientos que hay bajo los pantanos del Tajo. Y que esto sirva a la zona para su desarrollo turístico.
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22 sept. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas: ,

“Es muy posible que encontremos una gran ciudad tartésica”

Experto en el mundo y el arte fenicio-púnico, ha repartido su dilatada vida profesional entre la dirección de museos, el trabajo arqueológico y la docencia universitaria.
22/09/2019. Diario de Sevilla. LUIS SÁNCHEZ-MOLINÍ

Ramón Corzo (Sevilla, 1951) ha repartido su vida profesional entre los museos y la universidad, la investigación y la docencia, Cádiz y Sevilla... Discípulo de Antonio Blanco Freijeiro, lo que lo emparenta con lo más granado de la arqueología española, empezó como miembro del Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos y llegó dirigir los de Zamora y Cádiz, así como el Conjunto Arqueológico de Itálica y la Casa de Murillo de Sevilla. Como arqueólogo e historiador del Arte ha dedicado gran parte de sus esfuerzos al mundo fenicio-púnico. Su labor fue determinante en el hallazgo del sacófago antropoide femenino que actualmente se encuentra en el museo gaditano, una de las piezas cumbres del arte realizado por los llamados “fenicios occidentales”. También ha realizado investigaciones sobre las épocas romana y la ibérica, entre otras. Actualmente, es catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, numerario de la de Cádiz y correspondiente de la de Historia.

–¿Qué vinculación tiene con Zamora?

–Fue el primer destino que tuve recién sacada la oposición de conservador de museos.

–Aprovechó su estancia allí para hacer su tesis doctoral.

– Sí, sobre San Pedro de la Nave, una iglesia visigoda que se encuentra en El Campillo. Durante el tiempo que estuve de profesor ayudante de don Antonio Blanco Freijeiro asistí a un curso muy bueno sobre arqueología cristiana española del profesor Helmut Schlunk, que fue el primer director del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid. Aquello levantó mi interés e hizo que aprovechase el tiempo que viví en Zamora para trabajar en el tema.

–¿Conoció personalmente a Schlunk?

–En ese tiempo, 1977, fue cuando profanaron la Cámara Santa de Oviedo para robar las piedras y los metales preciosos de la Cruz de los Ángeles, la Cruz de la Victoria y la Caja de las Ágatas. Una vez recuperado lo sustraído, que había sido machacado, Schlunk participó muy activamente en su restauración, por lo que viajaba mucho a Oviedo y pasaba por Zamora, donde solíamos hablar… Allí no había otra cosa que hacer.

–¿Se aburrió?

–No, pero fui director de un museo que hacía cuatro años que lo habían derribado.

–¿Cómo?

–El museo provincial estaba en el convento de Santa Clara, monumento nacional, pero aquello le gustó al delegado de Hacienda y lo derribó para hacer una plaza y las oficinas de su departamento. Con la misma excavadora que derribaron la iglesia trasladaron las piezas a otro templo, donde estaban de cualquier manera. Cuando yo me hice cargo de aquello, Pío Cabanillas era ministro de Información y Turismo, y pasaba mucho por Zamora camino de Galicia. Yo le decía que había que hacer algo y él me respondía: “Aquí estamos todos interinos…”. Lo único que tenía que hacer en todo el día era ir por la mañana a la iglesia y ver que no habían robado ninguna pieza… Tuve mucho tiempo libre para investigar y dedicarme a la tesis.

–Es decir, que fue conservador de museo antes que profesor…

–De los alumnos de don Antonio Blanco dos nos dedicamos a museos, José María Álvarez, que hasta hace poco fue director del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, y yo.

EL QUE LA JUNTA GESTIONE LOS MUSEOS PERO ESTOS SEAN DE PROPIEDAD ESTATAL HA SIDO UNA EQUIVOCACIÓN

–Sin embargo, usted se pasó a la universidad.


–Me fui cuando me aburrí. La figura del director de museos se convirtió en un simple gerente que estaba todo el día haciendo papeles… Nada de investigación ni de divulgación… eso se le encargaba a empresas subcontratadas.

–El desembarco de la Junta en la gestión de los museos, ¿fue positiva o negativa?

–Al principio fue muy positiva, porque había mucho interés. Se hizo la Ley de Museos de Andalucía, que era muy aceptable. Pero todo se quedaba en la normativa, porque no había un duro para los proyectos.

–De ahí los muchos problemas del Museo de Bellas Artes y el Arqueológico.

–Una de las principales equivocaciones, en materia de cultura, de la creación de las autonomías fue ese reparto por el cual la gestión depende de la Junta de Andalucía, pero la propiedad sigue siendo de la Administración central. Eso genera muchos problemas, sobre todo cuando los gobiernos de uno y otro lado no son afines. El dinero de las obras para el Bellas Artes y el Arqueológico lo tiene que poner Madrid, por lo que la Junta se lava las manos.

–Antes ha hablado de don Antonio Blanco Freijeiro, uno de los grandes arqueólogos e historiadores que han enseñado en la Universidad de Sevilla.

–Blanco era el alumno más importante de García Bellido, el primer arqueólogo clásico de España. Don Antonio tuvo una formación muy buena: Alemania, Inglaterra… las mejores universidades de Europa. Su bagaje de conocimiento era impresionante y como docente era muy exigente. Yo entré de profesor ayudante porque había echado a mi predecesor. Don Antonio le había encargado que tras el verano, en septiembre, se presentase con la tesina ya hecha. No lo hizo… a la calle. Tenía claro que en la Universidad se debía trabajar, investigar, escribir artículos, ir a congresos… Pero era muy generoso: a los alumnos de arqueología clásica les daba un seminario de alemán, fuera del programa oficial y sin cobrar más. Recuerdo que en una de mis primeras intervenciones en público, durante el congreso del bimilenario de Segovia, me pasé todo el tiempo con la mano en el bolsillo… Me echó una bronca…

–Una de sus especialidades como arqueólogo e historiador es el mundo fenicio-púnico. Siempre hablamos mucho de nuestra herencia romana o árabe, pero olvidamos la fenicia o cartaginesa. Para nosotros, ser fenicio es ser una persona interesada, taimada…

–Blanco siempre comentaba que Jacobsthal, el gran catedrático de Oxford especializado en orfebrería antigua, decía: “Para los fenicios el arte no es más que una vaca que da leche”. El arte fenicio siempre estaba muy limitado por la función comercial. Este pueblo nunca tuvo unas aspiraciones artísticas como el griego.

JACOBSTHAL DECÍA QUE “PARA LOS FENICIOS EL ARTE NO ES MÁS QUE UNA VACA QUE DA LECHE

–Está claro que los romanos ganaron la guerra de la propaganda.


–Con las invasiones de los asirios y los babilonios, los fenicios habían perdido todo su poder, pero quedaron los que Bellido llamaba “los fenicios de occidente”: Cartago y Cádiz, que mantuvieron un arte que guardaba mucho de sus ancestros, pero que también tenían un deseo de emulación del mundo griego.

–No se puede hablar del mundo fenicio-púnico en la Península Ibérica sin hacerlo de Tartessos. Dos mundos que a veces llegan a confundirse.

–Poco a poco cada vez distinguimos mejor lo que son piezas fenicias, tanto las de importación traídas del Mediterráneo oriental como las realizadas en las colonias de la Península, de esas otras que pertenecen a ese mundo orientalizante del interior que es Tartessos.

–Haré una vez más la pregunta, ¿qué es Tartessos?

–Es el resultado de la relación de los indígenas más antiguos, los del mundo megalítico y el bronce, con los nuevos colonos fenicios. Sobre todo supone la creación de un gran sistema comercial basado en la minería que supondrá el enriquecimiento de las poblaciones tartésicas. Esto permitirá el desarrollo de un arte en el que influirán de manera decisiva los objetos que traen los fenicios, que no sólo son los de su cultura, sino también griegos, etruscos...

–¿Y la escritura tartésica, la hemos conseguido por fin descifrar?

–Sabemos cómo suenan las palabras, pero no lo que significan. Yo creo que tarde o temprano lo lograremos. Afortunadamente, como le digo a mis alumnos, queda mucho por descubrir.

SABEMOS COMO SUENA LA ESCRITURA TARTÉSICA, PERO NO LO QUE SIGNIFICAN SUS PALABRAS

–¿Descartamos ya definitivamente la búsqueda de la gran ciudad de Tartessos como la que buscó Schulten?


–Tartessos es sobre todo un río, que es el Guadalquivir. También es una región y, sobre todo, un lugar de comercio, un emporio. Eso es lo que dicen fundamentalmente las fuentes escritass. Las referencias a una gran ciudad que está en una isla entre dos brazos de un río, etcétera, pertenecen a textos muy tardíos, donde se confunden la Atlántida y Tartessos. Algunos escritos identifican directamente esta ciudad con Cádiz… Otros dicen que es Carteia, en San Roque… Pero es muy posible que en cualquier momento localicemos una ciudad tartésica de entidad… Puede ser el mismo Carambolo, yacimiento del que sólo se ha excavado la corona del cerro, donde está el santuario, pero no lo que llamaba Carriazo el “poblado bajo”, en la ladera, donde debe haber una ciudad importante. También puede estar debajo de Carmona o en Alcalá del Río… o en el Cerro Macareno…

–¿Y Sevilla? Hace poco Miguel Ángel Tabales descubrió en el Patio de Banderas restos que parecían ser tartésicos.

–La época tartésica en Sevilla está documentada con algunos restos (muritos, algo de cerámica…) que probablemente daten del siglo IX a. C., pero, por ahora, estamos hablando de un ámbito muy pequeño.

–Siempre se habla mucho de Tartessos y Andalucía, pero en Extremadura también hay yacimientos muy interesantes.

–Sí, pero es un tartésico más indoeuropeo que oriental. Es lo que vemos en yacimientos como Cancho Roano, que nos enseñan un mundo indígena muy influidos por lo tartésico. Es el reflejo del gran poder económico y cultural de Tartessos.

–Está el mito romántico del gran descubrimiento, como el hallazgo de la momia de Tutankamón. ¿Cuál fue el suyo?

–Sin duda el sarcófago antropoide femenino de Cádiz, que apareció en una obra cuya vigilancia arqueológica la realizaba yo. Surgió al final, cuando una máquina estaba destruyendo los antiguos cimientos de un chalet que había existido anteriormente en el solar.

NUNCA SE SUPO MUY BIEN QUE SE QUERÍA HACER CON LA CASA MURILLO DEL BARRIO DE SANTA CRUZ

–En el cuaderno sobre arte fenicio-púnico que usted escribió para la colección de Historia 16 denuncia que se pudieron destruir muchos de estos sarcófagos fenicios, que era muy raro que hubiesen aparecido tan pocos.


–La duda siempre estará ahí. Cuando descubrimos el sarcófago nos vino mucha gente a denunciar que en tal o cual obra había aparecido uno y lo habían destruido… También es verdad que la gente tiende mucho a exagerar…

–Lo cierto es que el sarcófago es una pieza impresionante y no hay muchos de su tipo...

–Muy pocos, unos ciento y pico, de los cuales la gran mayoría aparecieron en la Fenicia original. Luego hay un par de ellos en Sicilia, otro en Alejandría, los de Cádiz… y poco más.

–No me gustaría acabar esta conversación sin hablar de la Casa Murillo, en el Barrio de Santa Cruz, de la que usted fue director, pero por la que nunca se apostó claramente.

–Es que nunca se supo muy bien lo qué se quería hacer. Cuando se creó, en relación directa con el Museo de Bellas Artes, se pretendía darle un sitio propio a la figura de Murillo en Sevilla, en la casa en la que probablemente fue la última en la que vivió el pintor., y se hizo una recreación historicista que permitía hacerse una idea de lo que era la casa de un gran artista del siglo XVII. Pero el inmueble tenía unos problemas tremendos de humedad y ventilación que no permitía la conservación correcta de muebles y cuadros, por lo que hubo que llevarlos al Museo de Bellas Artes. Después se pensó en un nuevo proyecto más virtual, con audiovisuales que narrasen la Sevilla de Murillo y con algunas salas dedicadas a exposiciones temporales… Pero, si no hay medios para el Museo, imagínese usted para la Casa Murillo, al final aquello ha quedado como un edificio administrativo.

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21 sept. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

Las excavaciones en el yacimiento de Valencina desvela nuevos secretos


Yacimiento arqueológico de Valencina de la Concepción - ABC.
El Ayuntamiento hará una jornada de puertas abiertas para mostrar el avance de los trabajos a la ciudadanía.
21/09/2019. ABC.

La tercera campaña de excavaciones del Proyecto Valencina-Nord, en el que participan las universidades de Wuzburgo (Alemania) y la Autónoma de Madrid, y el Instituto Arqueológico Alemán, junto con el Ayuntamiento de Valencina, ha dado comienzo en su tercer año consecutivo.

Más de 20 investigadores centran sus tareas en el yacimiento prehistórico de la localidad, en concreto, en la parcela municipal del Cerro de la Cabeza, según ha explicado el Ayuntamiento en un comunicado. Por esta misma vía señala que las excavaciones en esta parcela son fruto del convenio suscrito con el consistorio y que se están desarrollando en dos sectores diferenciados. Por un lado, en la parte alta, donde «están saliendo a la luz diferentes construcciones prehistóricas, entre las que resaltan varias de las líneas de fosos que las prospecciones geomagnéticas detectaron en campañas anteriores». Y por otro lado, en la parte baja, donde se están excavando fondos de cabañas y zonas de taller asociadas.

Con el fin de dar a conocer a la ciudadanía esta nueva fase, el Ayuntamiento de Valencina prevé «la organización de una jornada de puertas abiertas, que podría tener lugar en octubre», según ha adelantado el alcalde de Valencina, Antonio Manuel Suárez. De esta forma se dará continuidad a las jornadas informativas ya organizadas en la pasada legislatura para «promover el conocimiento y difusión de las labores arqueológicas y científicas que, como administración local, promueve desde su ámbito de competencia».


La delegada de Turismo y Patrimonio del consistorio, Sonia Arellano, asegura que «el notable carácter internaciona del yacimiento arqueológico de Valencina permite contar con la participación de profesionales especializados reconocidos internacionalmente, que vienen a adquirir conocimientos a esta localidad. Cada participante en Valencina-Nord está realizando una aportación de gran valor al conocimiento y estudio de nuestra Historia».

Equipo científico
Tres equipos profesionales realizarán su labor durante esta fase de la campaña: por un lado, el dedicado a las prospecciones geofísicas, bajo la coordinación de Frank Falkenstein; en segundo lugar, el de las excavaciones propiamente dichas, cuyo responsable es Thomas Schuhmacher; y finalmente, el correspondiente a los estudios de materiales, que dirige Alfredo Mederos. Cada uno de ellos cuenta con la participación de técnicos arqueólogos, geógrafos, geólogos, entre otros especialistas, así como de estudiantes de apoyo. Algunos de estos últimos permanecerán durante toda la campaña, prevista hasta mediados de octubre.

El yacimiento de Valencina es un enclave de «gran relevancia internacional, en el que se dan cita arqueólogos de diferentes nacionalidades, así como alumnado de apoyo procedente de España, Alemania o Chile». Hasta una treintena de estudiantes realizarán labores de apoyo durante esta fase de la campaña.

Las tareas de los equipos de investigación se llevan a cabo en las instalaciones del Museo de Valencina y consisten en el procesamiento del material, tanto de las excavaciones como de las prospecciones. Incluyen la clasificación del material lítico (rocas y utensilios) o la flotación de tierras, procedimiento por el cual, a través de una serie de tamices y filtrados con agua, se obtienen semillas o polen con las que poder reconstruir el medio ambiente desaparecido.

La práctica totalidad de las personas intervinientes tienen una vinculación directa o indirecta con las tres instituciones participantes en Valencina-Nord: la Universidad de Wuzburgo, la Universidad Autónoma de Madrid y el Instituto Arqueológico Alemán.
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