30 ene. 2011 ~ ~ Etiquetas:

El colegio mayor Santa María del Buen Aire reabre sus puertas convertido en mixto


El conjunto está declarado Bien de Interés Cultural (BIC). - Pepo Herrera.
El centro depende de una empresa después de 30 años gestionado por monjas.
29/01/2011. El Correo.

Tras casi medio año de obras de restauración, el colegio mayor Santa María del Buen Aire, situado en Castilleja de Guzmán y que encierra unos espectaculares jardines catalogados como bien de interés cultural (BIC), reabre sus puertas. Y lo hace, más de 30 años después de su puesta en marcha, convertido en mixto ya que hasta el momento era un complejo sólo para mujeres.

El colegio mayor era explotado por las teresianas, pero debido al acusado descenso en el número de colegialas registrado en los últimos años, decidieron volver a dejar en manos de la Universidad de Sevilla el futuro de la residencia de estudiantes. La Universidad de Sevilla aprovechó la oportunidad para buscar una nueva gestora, en este caso la empresa Emilia Navas, y de paso, acometer reformas. De momento, sólo hay ocupadas 30 plazas de las 90 con las que cuenta. Por eso comenzará en primavera una campaña para difundir la reapertura del servicio, que tiene un precio de 670 euros al mes por plaza ya que, a diferencia de otras residencias de estudiantes, incluye pensión completa.

Las reformas, dirigidas por la arquitecta María Dolores Robador, se han centrado en las cubiertas, la estructura y las instalaciones. Para reforzar la estructura y las cubiertas se tuvo que investigar previamente el edificio "mediante catas y fotografías antiguas" para conocer los sistemas constructivos que emplearon para levantar el inmueble.

Sin embargo, uno de los trabajos más laboriosos y que ya lleva años abordándose -desde 2000- es la restauración de los jardines, la "joya paisajística" de la Universidad de Sevilla, según la directora del Servicio de Atención a la Comunidad Universitaria (SACU), Rosa Muñoz. No en vano, fue proyectado y construido entre los años 1927 y 1929 por Jean-Claude Nicolas Forestier, autor también del parque de María Luisa de la capital hispalense. Promovido por el entonces propietario del edificio, Joaquín Rodríguez de Rivas y de la Gándara, ocupa 2,6 hectáreas. Para su restauración se recupera su trazado original y se estudian los materiales vegetales inicialmente utilizados. Destaca especialmente el bosque mediterráneo de la parte norte del jardín, que ahora se está arreglando.

2 comentarios:

Pedro de Castilleja de Guzmán dijo...

Buena noticia, en principio, para difundir el AMENAZADO patrimonio de Castilleja de Guzmán. En concreto me refiero a la Zona de Protección Paisajística de estos Jardines de Forestier.
Además de la antigua y caduca rapiña urbanística sobre el entorno del palacio, también en la cara Norte y en la zona Sur, el mismísimo Ayuntamiento de la eco?villa sigue arrojando escombros y todo tipo de vertidos. Recuerdo cuando estuvieron un periodista y los cámaras de España-Directo, en ese mismo momento y por casualidad, llegó la humeante camioneta del Ayuntamiento, con el escudo bien visible, a descargar su cargamento de resíduos "eco?víllicos"...

Anónimo dijo...

Pues a mí me comentaron que hace ya tiempo que la asociación Los Dólmenes denunció el tema de esos vertidos de escombro a los ayuntamientos de Valencina y Guzmán, pero yo cada vez veo más basura por allí, en plena Zona Arqueológica BIC. Los españoles somos especiales, sensibles, grandes amantes de nuestra tierra y su patrimonio, y nuestros gobernantes parecen que luchan por estar a nuestra altura.