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Los conservacionistas llevan al Defensor el Museo del Calcolítico

25/04/2011. ABC.

La organización conservacionista Valencina Habitable ha elevado una queja al Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, a cuenta de la supuesta ausencia de respuesta por parte del Ayuntamiento de Valencina de la Concepción, gobernado por Antonio Manuel Suárez (PSOE), a las alegaciones promovidas por este colectivo en el expediente de aprobación del futuro Centro de Interpretación del Calcolítico. En su queja, el grupo conservacionista alerta de que siete meses después de haber sido formalizadas estas alegaciones, la propia concejal de Cultura y Patrimonio ha reconocido que este espacio «no se va a hacer» finalmente, si bien no han sido elevadas al pleno del Ayuntamiento ni la anulación del proyecto ni las propias alegaciones.

El futuro Centro de Interpretación del Calcolítico es un proyecto impulsado por el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía para crear un espacio sobre el patrimonio asociado a las culturas de la Edad del Cobre que poblaron los suelos donde actualmente se alza esta localidad. Y es que Valencina guarda los dólmenes de La Pastora, Matarrubilla y Ontiveros, además de numerosos yacimientos que el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha declarado como zona arqueológica.

En este escrito de queja elevado a la Oficina del Defensor del Pueblo andaluz, recogido por E.P., los conservacionistas recuerdan que el pasado 9 de agosto de 2010, el Boletín Oficial de la Provincia publicaba un anuncio del alcalde sobre la exposición a información pública del expediente de aprobación correspondiente a este proyecto, cuyo futuro está ahora en el aire.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Afortunadamente hay gente sensata que intenta reparar los despropósitos. Sorprende la incapacidad de reacción del alcalde y su concejala ante algo que se veia venir desde su nacimiento: Un centro de interpretación que nacía muerto, no sólo sin consenso de los ciudadanos sino de la propia Junta (y que aprovecharon para desproteger 7.000.000 m2 quizás pensando en el futuro PGOU). El alcalde se dejó mal aconsejar por una concejala encerrada en sí misma, incapaz de conectar con nadie y que quería dejar su memoria en forma de ridículas rotondas con falsos trilitos propias de parques temáticos y centros trasnochados.