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Tres piezas del Carambolo salen por primera vez de España para exponerse en el Matropolitan


Embalaje del collar del Carambolo.
Este lunes se inaugura la muestra «De Asiria a Iberia en el amanecer de la época clásica» con 12 piezas de museos andaluces.
18/09/2014. ABC.

Ya han llegado a Nueva York las tres piezas del Tesoro del Carambolo -collar, brazalete y frontil- que formarán parte de la gran exposición «De Asiria a Iberia en el amanecer de la época clásica», que se inaugurará este próximo lunes en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York y que durará hasta el próximo 4 de enero de 2015. Junto a estas joyas del Museo. Se trata de la primera vez que parte de este conjunto único en la orfebrería mediterránea del primer milenio a.C. se expone fuera de España. Junto a estos elementos del Carambolo, procedentes del Museo Arquelógico de Sevilla, también han viajado para esta muestra otras nueve piezas arqueológicas de otros cuatro museos gestionados por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte .

El consejero Luciano Alonso ha subrayado que se trata de Runa oportunidad magnífica para difundir la gran riqueza de las colecciones de los museos andaluces, fundamentalmente de los fondos de origen fenicio y tartésico, a través de un importante proyecto expositivo en el que la Junta colabora desde el año 2010 con el Metropolitan de Nueva York». Asimismo, Alonso ha hecho hincapié en que el traslado se ha realizado con las máximas condiciones y garantías de conservación y seguridad.

La muestra «De Asiria a Iberia en el amanecer de la época clásica» trata de reflejar la interacción entre el Oriente Próximo y las tierras ribereñas del Mediterráneo, así como su influencia en las formas artísticas orientalizantes que se desarrollaron por toda la región. Las doce obras procedentes de colecciones andaluzas se expondrán junto a unas 260 piezas de 41 museos de catorce países de todo el mundo.

Los fondos prestados por el Museo Arqueológico de Sevilla son tres piezas del Tesoro del Carambolo (el collar con los siete sellos, el brazalete y una de las placas con forma de piel de toro, denominadas popularmente como frontil o pectoral según su la funcionalidad atribuida), la figura sedente de bronce de la diosa Astarté y el denominado Bronce Carriazo, probablemente parte de un bocado de caballo. Estas piezas se consideran fundamentales para el conocimiento del mundo tartésico y fenicio en Occidente, no sólo por el valor ya ampliamente reconocido del Tesoro, sino también por la singularidad de las otras dos piezas, como la Astarté sedente, único caso conocido con una inscripción identificativa de la diosa.

Tras un primer contacto entre el Metropolitan Museum of Art de Nueva York y el Museo Arqueológico en 2010, a lo largo de los últimos meses se han desarrollado desde el museo sevillano toda una serie de trabajos técnicos de conservación, documentación, etcétera, para posibilitar el traslado. Para la materialización del préstamo de las piezas solicitadas por el museo de referencia neoyorquino ha sido igualmente preciso un complejo procedimiento administrativo, derivado de la necesidad de obtener la autorización de las tres administraciones implicadas en la custodia del Tesoro del Carambolo: el Ayuntamiento de Sevilla como titular de las piezas; la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta como administración gestora del Museo Arqueológico de Sevilla y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Huelva, Granada y Cádiz
Del Museo de Huelva han viajado también a Nueva York dos jarros zoomorfos de bronce hallados en la Necrópolis de La Joya en Huelva, que se han datado entre finales del siglo VII a.C. y principios del VI a.C. Por su parte, el Museo de Cádiz ha aportado una cabeza masculina orientalizante, aparecida en el mar, en la playa de la Caleta, y dos estatuillas de bronce de Melqart que proceden de Sancti Petri, en San Fernado. Asimismo, el Museo Arqueológico de Granada ha prestado dos alabastrones, ánforas utilizadas como urnas funerarias descubiertas en la Necrópolis de Laurita, en Almuñécar, que datan del siglo I a.C.

Para hacer posible el traslado de las piezas, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte desarrolló a lo largo de 2013 todo el procedimiento administrativo del préstamo de las piezas solicitadas, que concluyó con la obtención de las autorizaciones de préstamo pertinentes, así como del permiso de exportación temporal preceptivo. La Junta ha cumplido en todo momento con los trámites regulados por la normativa vigente en materia de préstamos y exportaciones temporales de bienes culturales.

Además, se han observado rigurosos protocolos de embalaje, manipulación y transporte de las piezas desde las instituciones de origen hasta el Metropolitan de Nueva York, realizados por una empresa especializada y con amplio reconocimiento internacional en el campo del traslado de obras de arte, cumpliendo en todo momento con exigentes medidas de seguridad. En todos los casos se han utilizado cajas construidas ex profeso y, se ha hecho uso de materiales aislantes y protectores en el interior, para asegurar en todo momento su integridad.

Dos episodios polémicos del Carambolo
En torno al Tesoro del Carambolo siempre ha habido polémicas. Pero hay dos de ellas especialmente recordadas. La primera, cuando el Ayuntamiento de Sevilla, siendo alcalde Alejandro Rojas-Marcos, le encargó en el año 1991 una copia de este tesoro tartésico al joyero sevillano Jesús Yanes. El entonces duque de Alba, Jesús Aguirre, reconoció ser el autor material de un comunicado de la comisaría de Sevilla para la Exposición Universal en el que acusaba a Rojas-Marcos de una «lamentable falta de conocimiento del mundo de la cul tura». El incidente que originó el polémico comunicado propioció la negativa del Ayuntamiento a entregar a Yanes el Tesoro de Carambolo, de las que la citada comisaría esperaba que se hiciera una colección inspirada en su diseño para la celebración de la Expo en Sevilla.Jesús Yanes denunció posteriormente al Ayuntamiento por incumplimiento de contrato, ya que impidió al joyero trasladar a Madrid para su reproducción el original del Carambolo por temor a que éste sufriera daños o sus piezas originales fueran sustituidas por copias aunque el traslado estaba convenientementemente asegurado. Además, Yanes supo que el traslado no se iba a efectuar cuando ya se encontraba en el banco de Sevilla donde estaba depositado el original.
La otra polémica más reciente sobre el Carambolo se produjo el 2 de febrero de 2000, siendo alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín. Éste firmó un acuerdo de cesión del tesoro con Manuel del Valle, por entonces presidente de la Fundación El Monte. Las piezas se cedían para exponerlas en la muestra «Argantonio, rey de los Tartessos». Aquel día, sin embargo, la firma del convenio y la importancia de que el original del tesoro hubiera salido del banco donde estaba depositado para que se pudiera ver por unos minutos en el Ayuntamiento antes de ser trasladado a la exposición, quedó en un segundo plano porque Sánchez Monteseirín no dudó en coger varias piezas del tesoro sin enfundarse los guantes de gamuza preceptivos. Ante la cara de desesperación de varios de los presentes, el alcalde olvidó que piezas tan delicadas pueden dañarse sólo con las huellas.

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