14 may. 2016 ~ ~ Etiquetas:

El «hotel de las abejas solitarias» de Sevilla está en El Carambolo


Esta estructura, todo un hotel para las abejas - ABC
El proyecto de la Estación Biológica de Doñana-Csic, además de estudia su comportamiento, quiere sensibiliza sobre esta especie.
11/05/2016. ABC. M.D. ALVARADO.

El Jardín Botánico Arboreto del Carambolo, gestionado por Emasesa, es un espacio de cuatro hectáreas donde hay más de 500 especies de plantas y que puede visitarse de martes a domingo y donde. Desde el pasado mes de febrero, hay en él una estructura de forma triangular que llama la atención a los que lo visitan. Es el «hotel de las abejas solitarias». Tras ese curioso nombre hay un proyecto científico dirigido por el equipo del doctor Ignasi Bartomeus de la Estación Biológica de Doñana-Csic (Centro de Investigaciones Científicas) para estudiar el comportamiento de esos animales y, a la par, dar a conocer la importancia de esa especie. De momento, en los escasos tres meses que lleva instalado en el Arboretum, ya han nidificado allí tres tipos de abejas, entre ellas la «osmia».

Ignasi Bartomeus recuerda que aunque a muchos al pensar en abejas se nos venga a la mente un panel de rica miel, existen más de mil especies en el mundo siendo el sur de España un lugar especialmente rico en tipos de abeja. De hecho el nombre de hotel de abejas solitarias viene a diferenciar precisamente un tipo de estos animales que, frente a las abejas de miel que viven en colmenas, no forman enjambres; tras el apareamiento, los machos de la abeja solitaria mueren y la hembra debe encontrar un agujero para poner sus crías, generalmente en los troncos de los árboles aunque hay algunas que lo hacen también en el suelo.

En este caso, el «hotel» se compone de una estructura hueca en el que las abejas pueden nidificar. Es el primero instalado en Sevilla (en la Casa de la Ciencia hubo uno más pequeño que sirvió como prueba), aunque en otros lugares de España, en Barcelona, hay varios. El proyecto servirá para que los científicos puedan analizar el comportamiento de una especie fundamental para conservar nuestro hábitat, ya que son agentes claves para la polinización y el mantenimiento tanto de plantas y flores como de cultivos.

Varios estudios han demostrado de hecho que las abejas están en declive debido a la progresiva destrucción de su hábitat generada por el desarrollo urbanístico y cultivos extensivos que eliminan variedad de flores y plantas pero también por el uso de pesticidas. Bartomeus resalta que ese declive es real pero intenta alejarse de las visiones más catastróficas sobre la supervivencia de las abejas y las consecuencias que tendrá: «es verdad que hay especies que están sufriendo mucho, pero también hay otras que se pueden adaptar al nuevo hábitat. Lo que sí es cierto es que la desaparición de algunas especies de abejas puede traer consecuencias negativas, por ejemplo, para los cultivos agrícolas que necesitan de una polinización intensa como los manzanos o almendros, donde puede reducirse la producción entre un 20 y un 30%».

Para reducir ese impacto, señala el investigador de la Estación Biológica de Doñana, hay que tomar medidas que van desde reducir el uso de pesticidas a promover iniciativas como las que ya se han puesto en marcha en países del norte de Europa: bandas florales intercaladas en los cultivos que favorecen la existencia y proliferación de las abejas. En España esas bandas florales son, de momento, pocas, entre otras cosas porque, añade Bartomeus, hay menos incentivos.

Esas iniciativas podrían desarrollarse con un mayor conocimiento de esta especie por parte del público en general que, a su vez, genere más sensibilización en torno a los problemas que se enfrentan las abejas. Esta es la otra función que tendrá el hotel de las abejas solitarias del Carambolo: sensibilizar sobre la importancia de cuidar el habitad de estos animales y dar a conocer «lo bonitas que son y que además, muchas de ellas son inofensivas».

A este respecto, el doctor Bartomeus precisa que son las avispas, carnívoras, las que atacan más y que entre las abejas las que crían miel pueden llegar a atacar al ver amenazado el enjambre, pero que, en general, las abejas solitarias son inofensivas entre otras cuestiones porque no tienen nada que defender «eso sí, si las estrujas puede que te piquen, pero su picadura es similar a la de un mosquito».

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