23 abr. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

Indignación por una pintada en el dolmen de Alberite


Acto vandálico contra el Dolmen de Alberite (4.000 años A.C.) / D.C.
El enclave arqueológico de Villamartín, de 6.000 años de antigüedad, aparece con un apodo grabado en la roca.
22/04/2019. Diario de Cádiz. Elisa Armario.

El Dolmen de Alberite, en Villamartín, ha sufrido un acto vandálico de importante trascendencia ya que uno o varios individuos han realizado una incisión en una de sus piedras, dejando a modo de regalo la palabra ‘El Pinichi’.

Este hecho supone un ‘atentado’ arqueológico a uno de los monumentos neolíticos más antiguos de la península ibérica, ya que tiene unos 6.000 años de historia. El dolmen de Alberite fue descubierto en 1993 y está considerado de vital relevancia porque posee una gran galería de unos 23 metros de longitud (4.000 años antes de Cristo), donde se encuentran pinturas esquemáticas en ocre y grabados de armas, lunas, soles e incluso algún antropomorfo de época megalítica. Durante su excavación se encontraron en el interior los restos de dos individuos cuyos huesos fueron descarnados y espolvoreados con ocre, según los investigadores.


Pues bien, el pasado Viernes de Dolores se detectó este acto vandálico en una de sus piedras que cierran el conjunto del dolmen. Al parecer, alguien realizó una incisión con algún objeto de hierro sobre la piedra, dejando para la “posteridad” la leyenda ‘El Pinichi’. Una lamentable y repudiada acción que ha indignado a profesionales de la arqueología en la provincia, que piden mayor seguridad en este tipo de enclaves. “Hay otras ‘pintadas’ más antiguas que están más camufladas. Pero es la primera vez que se realiza un acto de estas características con la intención de perdurabilidad, rascando con un objeto y quitando el color de la propia piedra”, aseguran los especialistas.

El Dolmen de Alberite forma parte de la Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos. Se encuentra en una finca privada, pero el Ayuntamiento tiene una cesión indefinida sobre los terrenos. En los últimos años, el Consistorio suscribió un contrato de cesión a una firma para la explotación del enclave, que está vigente. La empresa valló en su día el perímetro. De hecho, la misma puso en distintas ocasiones cámaras de seguridad para proteger el recinto, pero éstas han sido robadas. El alcalde de la localidad, Juan Luis Morales, informa de que la institución municipal está realizando un informe, a través del arqueólogo municipal, que elevará a la Delegación territorial de Cultura de la Junta de Andalucía, para comunicar la situación actual del yacimiento y las posibles directrices a seguir. "No es la primera vez que el dolmen sufre pintadas. Nos consta que se ha dotado en ocasiones de cámaras de vigilancia, pero el emplazamiento está en mitad del campo y hay un riesgo claro", admite.

La Junta de Andalucía, que tiene las competencias sobre esta materia, realizó la última intervención en este yacimiento en 2005, dotándolo de una cubierta. Hasta ahora, no es un BIC, pero se supone, según algunas fuentes, que quedaría declarado automáticamente en el momento que entre en vigor la nueva legislación que desarrolla este tipo de patrimonio.

El Dolmen de Alberite, en Villamartín, junto con los de Menga, en Antequera, y Soto, en Huelva, está considerado uno de los monumentos dolménicos de referencia en la Península.

La excavación del dolmen fue llevada a cabo por un equipo integrado por profesionales del Proyecto de Investigaciones Arqueológicas Guadalete y por el Área de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, bajo la dirección de Francisco Giles Pacheco y José Ramos Muñoz.
Leer más »

~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

Extremadura: Un aficionado a la arqueología descubre un nuevo dolmen en Arroyo de la Luz


Samuel Rodríguez Carretero en el dolmen que localizó en febrero en Arroyo de la Luz. :: hoy .
Samuel Rodríguez halló de forma casual este monumento funerario, que pudo ser levantado entre los milenios IV y III antes de Cristo.
Evaristo Fdez. de Vega
22/04/2019. Hoy.

Samuel Rodríguez Carretero, autor del blog 'Extremadura: caminos de cultura', ha dado a conocer el hallazgo de un dolmen no datado hasta ahora en la dehesa boyal de Arroyo de la Luz. Fue este amante del patrimonio quien hizo el descubrimiento de forma casual, pero una posterior visita de los técnicos en la materia ha confirmado que las formaciones graníticas que sobresalen en esa zona pudieron ser depositadas allí entre los milenios IV y III antes de Cristo.

Rodríguez Carretero se fijó en esas enormes piedras que sobresalen del suelo mientras recorría la finca comunal de Arroyo de la Luz, una centenaria explotación ganadera salpicada de encinas y afloraciones graníticas que atesora restos arqueológicos de diferentes épocas, entre ellos una importante colección de tumbas que se atribuyen a la etapa visigoda. Esa zona también es conocida por la existencia de prensas de piedra que pudieron ser utilizadas para molturar aceituna o prensar uva en una antigua villa tardorromana o visigótica.

El interés arqueológico de este paraje llevó hasta allí a Samuel Rodríguez el pasado 26 de febrero. Buscaba tomar nuevas imágenes de las tumbas excavadas en las rocas que pueblan la dehesa arroyana cuando, volviendo de lo que se conoce como el Pozo de las Matanzas, se percató de la presencia de nuevas sepulturas roqueñas junto al camino que comunica la ermita de la patrona con la zona occidental de la finca. «Fue entonces cuando decidimos subir a lo alto de una suave loma coronada por lo que parecían ser unas afloraciones graníticas que surgían del terreno. Pero al llegar, pudimos observar, sorpresivamente, que la disposición de las piedras no parecía aleatoria. Se presentaban en círculo, ligeramente inclinadas las piezas pétreas hacia el centro de la circunferencia que dibujaban», describe ilusionado.

Samuel no dudó de que esa colocación era «premeditada». Se percató también de que lo que parecía ser la entrada al recinto se orientaba hacia el levante. «Es emocionante pensar que ese dolmen ha estado ahí miles de años y que ahora nos hemos dado cuenta de su significado».

Con la sospecha de haber encontrado un monumento funerario, Samuel regresó a Badajoz, donde consultó las publicaciones en las que se citan los dólmenes localizados en Extremadura. «Pero no encontré ninguna referencia al hallazgo realizado por lo que pensé que podría ser un dolmen completamente desconocido por investigadores y autoridades».

Confirmación oficial
Feliz por la simple posibilidad de que así fuese, Samuel Rodríguez contactó con el jefe de la Sección de Arqueología de la Junta de Extremadura, Hipólito Collado, y con otros técnicos en la materia. «La primera confirmación nos llegó del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, desde donde José Javier Cano nos dijo que era un dolmen».

Finalmente, los técnicos de la Junta se desplazaron a Arroyo de la Luz el pasado 7 de marzo. «Ese día, el equipo de José Ramón Bello, dependiente de la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural, confirmó sobre el terreno el hallazgo del nuevo dolmen», indica Rodríguez Carretero.

Para conocer el estado actual del monumento será necesario excavar, pero su aspecto exterior confirma que el túmulo de tierra que cubría el dolmen ha desaparecido, al igual que la piedra que servía de tapa a la cámara funeraria, cuya misión era sellar la parte superior. No ocurre lo mismo con algunos de los ortostagos (piedras verticales) que conformaban el panteón, «desafortunadamente recortados, posiblemente para utilizar su materia prima en algún cercado próximo».

La intervención arqueológica deberá determinar también si bajo el nivel actual del suelo está o no enterrado el corredor que, a modo de pasillo, permitía el acceso a un mausoleo que debió ser construido entre los milenios IV y III a antes de Cristo.

Parecido a otros dólmenes
Rodríguez Carretero afirma que este dolmen debió ser utilizado para depositar los cadáveres de los miembros fallecidos en el clan que habitó en ese entorno, «emparentados culturalmente con las poblaciones neolíticas o calcolíticas que ocupaban las comarcas extremeñas enclavadas entre los ríos Tajo y Guadiana en la mitad occidental de la región, a juzgar por el gran parecido dimensional y estructural del dolmen arroyano con aquéllos conservados en los términos municipales de Valencia de Alcántara o San Vicente de Alcántara».
Leer más »

22 abr. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas: ,

Dolmen de Soto: joya prehistórica española


Galería principal del Dolmen de Soto / JORDI LANDERO (Huelva).
Un estudio elaborado por varias universidades españoles en colaboración con la norteamericana de Texas equiparan el yacimiento onubense al británico de Stonehenge.
21/04/2019. Huelva Información. JORDI LANDERO.

Resulta muy difícil, por no decir prácticamente imposible, imaginar cómo hace 6.000 años, y sin contar con los actuales adelantos tecnológicos, nuestros antepasados pudieron llegar a mover las descomunales piedras, algunas de ellas con una altura próxima a los seis metros, con las que a lo largo del tiempo fueron construyendo, y dando forma, a lo que actualmente conocemos como Dolmen de Soto, ubicado en el paraje del Zancarrón (Trigueros).

Un monumento funerario que no siempre ha tenido la misma estructura con la que ha llegado hasta nuestros días, y que fue evolucionando y sufriendo transformaciones con el paso de los siglos, pero que actualmente podría equipararse en tamaño e importancia al mismísimo Stonehenge -con la diferencia que el primero está bajo tierra y en España, mientras que el segundo al aire libre y en Gran Bretaña- y el amplio conocimiento popular del segundo en comparación con el menor tratamiento que ha recibido el onubense.

Lo cierto es que el Dolmen de Soto es una de las mayores construcciones megalíticas de Europa, y la que más figuras armadas grabadas contiene en las estelas que dan forma y sostienen la estructura. Y aunque las hieráticas y pesadas piedras que lo componen parecen no decirnos nada, mucho han contado sobre nuestro pasado desde que el conjunto fuese descubierto en 1923 por el albañil Manuel Guijarro, que levantaba entonces una caseta para el guarda de la finca La Lobita, propiedad del marqués Armando de Soto.

Tras explicarle el hallazgo de unas grandes y extrañas piedras en el paraje del Zancarrón, Armando de Soto encargó unas excavaciones cuyas conclusiones plasmó en un informe que envió a la Real Academia de la Historia. Dicha institución invitó a investigar el hallazgo al experto alemán Hugo Obermaier, que en 1924 publicó un libro que se convirtió en referencia sobre el monumento, siendo rápidamente una de las publicaciones más conocidas en la bibliografía especializada europea, si bien no entre el público en general.Obermaier no contaba entonces con los medios actuales para su labor investigadora. Pero casi un siglo después, expertos de varias universidades españolas –Alcalá de Henares, Huelva, Sevilla, Castilla-La Mancha y UNED- conjuntamente con la norteamericana de Texas, decidieron colaborar para aplicar en el monumento las tecnologías más avanzadas.

EL ANÁLISIS INCLUYE EL PRIMER CATÁLOGO PARA COMPRENDER EL DISCURSO EN IMÁGENES DEL DOLMEN

La investigación, iniciada hace tres años, ha permitido que las piedras del Dolmen de Soto hayan seguido hablando, y con ello revelándonos parte de sus secretos mejor guardados, que han quedado plasmados en el libro Símbolos de la muerte en la Prehistoria reciente en el sur de Europa, el Dolmen de Soto, que incluye un estudio integral del monumento, y que ha sido recientemente publicado por la Junta de Andalucía en el marco de su serie Monografías Arqueológicas.

El volumen nace con la aspiración de ser una referencia útil para el megalitismo europeo y para las numerosas personas que cada año visitan el Centro de Interpretación del dolmen de Soto, pues incluye el primer catálogo de los soportes decorados con identificación de los temas y las técnicas, además de dos desplegables que permiten al visitante ubicarse para comprender el discurso en imágenes del monumento.El estudio arroja nueva luz sobre la trascendencia del dolmen onubense, que se encuentra bajo un túmulo de 60 metros de diámetro y que conserva más de 60 grabados de figuras que portan hachas, báculos y puñales, muchos de los cuales fueron representados hace unos 6.000 años con mantos de dibujos geométricos en rojo y negro sobre fondo blanco.

Según ha señalado a Huelva Información la catedrática de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares Primitiva Bueno-Ramírez, una de las investigadoras del proyecto, el Dolmen de Soto es “espectacular”, a lo que añade que “si hubiese estado en Reino Unido sería uno de los lugares más visitados por los turistas”.

Un equipo multidisciplinar de expertos
El equipo multidisciplinar de investigadores que ha trabajado en el dolmen de Soto ha estado integrado por Primitiva Bueno-Ramírez, Rodrigo de Balbín y R. Barroso, profesores de la Universidad de Alcalá de Henares y especialistas en el estudio de las grafías megalíticas; el arqueólogo de la Universidad de Huelva José Antonio Linares, que ha realizado su tesis doctoral sobre el megalitismo en Huelva; o el profesor del Área de Prehistoria también de la Onubense, J. Carlos Vera, especialista en Neolítico y Calcolítico. Completan el equipo C. Moro Molina, doctoranda de la Universidad de Sevilla que ha colaborado con la actuación arqueológica en el dolmen de Soto; Antonio Hernanz y José Mª Varira, químicos y profesores en la UNED que han realizado la identificación in situ de los pigmentos del monumento con el apoyo de Juan J. Ruiz, de la Universidad de Castilla-La Mancha; y Karen Steelman, del Schumla Archaeolgical Research (EEUU), que se ha ocupado de la técnica de oxidación de plasma para extraer carbón datable de los pigmentos.
Leer más »

18 abr. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

Los 'arquitectos' de la megalítica y misteriosa Stonehenge podrían haber sido españoles

El misterio de Stonehenge podría ser cada vez menos confuso. Un estudio comparativo entre el ADN de restos humanos del Neolítico con el de personas vivas en Europa ha podido demostrar que los antecedentes de los constructores del monumento megalítico de Stonehenge (finales del Neolítico, principios de la Edad de Bronce), situado al sur de Inglaterra en el condado de Wiltshire, podrían ser españoles o portugueses. Cuando los expertos analizaron muestras de ADN de los primeros granjeros británicos, hallaron que la mayoría se parecían a la gente del Neolítico procedente de Iberia y que serían responsables de haber introducido la tradición de construir monumentos con grandes piedras -megalitos-, como es el caso de Stonehenge.

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3617448/0/constructores-stonehenge-espanoles-portugueses/#xtor=AD-15&xts=467263
Leer más »

12 abr. 2019 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

El enigma del vaso mágico


Representación de ofrenda a los dioses con vaso campaniforme. ARTURO ASENSIO.
Una exposición en Alcalá de Henares arroja luz sobre cómo la cerámica campaniforme se extendió del Volga al estrecho de Gibraltar hace más de 4.000 años.
12/04/2019. El País.

Es pequeño, no levanta más de un palmo, pero representa uno de los grandes enigmas de la arqueología mundial. De él se han escrito miles de artículos, tesis y libros. Se le conoce como vaso campaniforme y se fabricó, con diferentes decoraciones, por toda Europa —desde el Volga a la Península Ibérica incluida— entre los años 2.500 y 2.000 antes de nuestra era. En una época de escasas o pobres comunicaciones en el continente y las islas británicas, el recipiente ocupaba un lugar destacado en todas las culturas. ¿Por qué y quién extendió su uso y fabricación? La exposición en el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares (Madrid) ¡Un brindis por el príncipe! muestra los avances que sobre este pequeño objeto se han realizado. Un total de 22 prestatarios entre propietarios y museos europeos han cedido sus piezas para la exposición. Los hay de arcilla y hasta de oro.

Los primeros vasos se hallaron a finales del XIX por toda Europa. El hecho de que todos tuviesen las mismas características hizo pensar a los arqueólogos que se encontraban ante una misma cultura que se había extendido por el continente, aunque a mediados del XX esta concepción cambió: se trataba de un gran comercio interior entre pueblos y estos objetos eran adquiridos por las élites de las diversas culturas como símbolo de prestigio. De hecho, los historiadores del Tercer Reich extendieron la teoría de que su origen estaba en Alemania y que Europa, por tanto, compartía la misma cultura: una especie de pangermanismo incipiente de hace cuatro mil años.

Se ha comprobado que el recipiente —en sus tres versiones conocidas: cazuela, cuenco y propiamente vaso— se usaba en tres contextos: el metalúrgico (se llenaba de cerveza y se ofrecía a los dioses para que el proceso de fabricación de objetos de cobre resultara un éxito), la recogida de la sal y el funerario. Enrique Baquedano, director del museo regional, admite que los expertos no se ponen de acuerdo sobre dónde nació este extraño cuenco. En total se exponen más de 400 elementos procedentes del Museu Nacional de Arqueologia de Portugal, del Arqueológico Nacional y de yacimientos como Humanejos, Ciempozuelos (Madrid), Palmela (Portugal), Carmona (Sevilla), Escocia o la República Checa.

Si bien el vaso siempre era igual, dependiendo del lugar donde fuese fabricado presenta diferentes decoraciones: puntillado, con bandas horizontales, cordado, mixto... Los más antiguos se hallaron en el bajo Tajo. El francés Émile Cartailhac, considerado el “pope de la prehistoria”, en 1883 certificó su existencia en el yacimiento de Palmela. En España, la Real Academia de la Historia, con financiación del marqués de Cerralbo, los desenterró en 1894 en Ciempozuelos (Madrid). Estos objetos, pertenecientes a la Edad del Cobre, están, además, íntimamente relacionados con los enterramientos y suelen hallarse junto con ajuares que incluyen las armas del fallecido y sus pertenencias: espadas, hachas y puñales de cobre y piedra.

Los pueblos del calcolítico o Edad del Cobre eran capaces de fabricar objetos tanto en cobre como en oro. La exposición muestra, además de sus armas y joyas, los elementos que utilizaban para arrancar de las minas los componentes metálicos: espátulas, trituradores, picos y mazas de piedra y astas de ciervo para reventar los bloques. Luego, fundían el material y lo vertían en crisoles con la forma del arma que deseaban crear.

La muestra, que está comisariada por el catedrático de la Universidad de Valladolid Germán Delibes y Elisa Guerra, profesora titular de la misma universidad, pretende arrojar luz "sobre un fenómeno apasionante que recorrió una Europa que despertaba a la edad de los metales y que unió, en una especie de primera manifestación de una cultura europea, a las élites de lugares muy distantes", señala Baquedano.

Para ilustrar este periodo de la historia de la humanidad el museo ha llenado sus paredes de espectaculares ilustraciones de Arturo Asensio, ha recreado un enterramiento calcolítico y ha construido un gran vaso de casi dos metros de altura que sirve como puerta de entrada a la exposición. "Es una manera de que los visitantes vean el interior de uno de los elementos más misteriosos de la arqueología", culmina el director de museo.

Un brindis por el príncipe. Hasta el 28 de septiembre. Museo Arqueológico Regional. Plaza de las Bernardas s/n. Alcalá de Henares.
Leer más »