14 jun. 2009 ~ ~ Etiquetas:

El tesoso arqueológico de la Hispanic Society of America

Hasta el 30 de junio. Sevilla.
Centro Cultural Cajasol. C/Laraña 4.
Horario: M-S: 11-13:30 h. y 18-21:00 h.
D y fest: 11-13:30 h.
Organizado con: Hispanic Society of America, Comunidad Madrid y Museo Arqueológico Regional


El Correo de Andalucía. 11/05/200. Amalia Bulnes
La Hispanic Society of America era una presencia lejana “que cobraba un aire casi romántico” para todos los que han trabajado la arqueología en el Sur. El panorama ha cambiado desde que ayer, el legado de esta institución se exhibe en las salas Villasís de Cajasol. Más de 400 piezas que escriben “un capítulo esencial del Hispanismo universal” y que regresan a su lugar de origen 100 años después.

Con esa grandilocuencia daba ayer por inaugurada la exposición Los tesoros arqueológicos de la Hispanic Society el profesor Manuel Bendala, antiguo profesor de la Hispalense que encabeza el equipo comisarial que se ha encargado de seleccionar las piezas y elaborar el discurso de esta exposición. La expectación, sin lugar a dudas, era máxima. En primer lugar, por cuanto esta muestra “abre el camino al reencuentro de la sociedad española con las piezas que, desde que fueron descubiertas, emprendieron la marcha a América”; y en segundo lugar, a tenor del nutrido grupo de arqueólogos de primer nivel y visitantes procedentes del mundo académico y cultural que abarrotaron las tres salas que ha dispuesto Cajasol para acoger las piezas que los especialistas llevan “un siglo consultando en los libros” y que ahora, en un proyecto sin precedentes, se muestran en Sevilla.

En función de sus contenidos y de sus propósitos científicos y divulgativos, la exposición se articula en tres partes bien definidas y, a la vez, conectadas entre sí, “porque, más que una exposición de piezas, ésta es una exposición de discurso, que analiza la importancia que la Hispanic Society ha tenido en el desarrollo de la arqueología en España”, explicó ayer Bendala. Así pues, el primer apartado, Huntington, de coleccionista a hispanista, trata de perfilar la personalidad del creador de esta institución, “pionero en el hispanismo”, y su temprana decisión de dedicarse por entero al conocimiento de la cultura española.

La Hispanic Society of America y el museo español es el segundo bloque, y en él se muestran sucintamente ambos aspectos, sobre todo en lo referido a su contenido arqueológico. “La colección de la Hispanic Society la compone una extraordinaria variedad de piezas, entre las que sobresalen las arqueológicas. Huntington compraba con una eficacia extraordinaria, pero tenía un criterio muy abierto”, justificó el comisario. Estas adquisiciones, la mayoría de ellas realizadas fuera de España –“fue siempre muy cauto y no quiso parecer un expoliador”–, contaron con la colaboración personal y científica del arqueólogo George Bonsor, al que se le dedica este tercer bloque.

La última y más amplia sección de la exposición, Huntington y la arqueología española, está dedicada a relatar de cerca la relación entre el creador de la Hispanic Society y la Arqueología española. La colección arqueológica de Huntington se enriqueció extraordinariamente por el contacto con Bonsor y por la riqueza de los yacimientos explorados por él, como el poblado calcolítico de El Acebuchal o las necrópolis tartésicas u orientalizantes de los Alcores del entorno de Carmona.

De estos enclaves proceden la mayoría de las piezas, así como de la ciudad romana de Itálica. Entre ellas destacan los marfiles de la necrópolis de Bencarrón, El Acebuchal y Cruz del Negro (Sevilla), piezas únicas de los siglos VII-VI a.C, de clara influencia oriental; los recipientes campaniformes de El Acebuchal (también en Carmona), de la primera mitad del segundo milenio a.C; el tesoro celtibérico de Palencia (siglos II-I a.C.), importante por la calidad de su manufactura; y la figura egiptizante o Reshef (siglo VII a.C.), conservada en perfecto estado.

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1 comentario:

Jesús dijo...

He visitado la exposición, y por un lado es magnífico que hayan traído bastantes piezas procedentes de yacimientos de toda Andalucía, por otro, la exposición va más allá de las piezas de arqueología y explica quiénes y cómo excavaron, y aspectos relativos a la historia de la institución. Lo único que queda es el sabor de boca de esperar que la exposición fuera más grande, y hubieran traído más piezas. Pero aún así es bastante interesante y recomendable.