17 oct. 2010 ~ ~ Etiquetas:

El nuevo Trajano de Itálica


La escultura del emperador Trajano hallada en Itálica. / EL MUNDO.
Un estudio cambia la interpretación iconográfica aplicada a la obra hasta el momento.
13/10/2010. El Mundo. Eva Díaz Pérez.

Una niebla de misterio envuelve aún al Trajano de Itálica. Quizás sean las mutilaciones del tiempo, los trozos perdidos en los siglos y que lo convierten en un puzzle que hay que reconstruir. Desde que don Francisco de Bruna lo hallara en unas excavaciones realizadas en Itálica en 1788, muchos han sido los estudios que han intentado reconstruir el modelo iconográfico, analizarlo en su totalidad, definirlo dentro de la historia de la iconografía.

El Trajano de Itálica se inscribe dentro de un modelo de representación del poder imperial basado en un desnudo heroico e ideal con aspiraciones divinas. pero al faltar varios trozos de la estatua como los brazos y la mitad del rostro y una pierna, la investigación histórica dedujo el modelo completo que insinuaba la posición de las piernas, los músculos y otros detalles. Una hipótesis de modelo iconográfico que se ha repetido como definitiva.

Sin embargo, unas obras en el Museo Arqueológico de Sevilla permitieron acceder con andamios para analizar minuciosamente la estatua. El resultado: un cambio en los esquemas establecidos hasta el momento. Y todo gracias a la observación del historiador David Ojeda Nogales que hace cuestionar la iconografía tradicional "que consistía en suponer la estatua ponderada sobre la pierna derecha, con el brazo del mismo lado alzado y el del otro lado caído junto al costado", según explica la profesora Pilar León, una de las principales especialistas en arte romano.

David Ojeda acaba de publicar un libro en el que desarrolla con detalle este cambio en el Trajano que hasta ahora se imaginaba: El Trajano de Itálica (Universidad de Sevilla). El historiador se dio cuenta de que los puntelli habitualmente señalados a la altura de la cadera izquierda eran en realidad el extremo del dedo pulgar y los puntos de apoyo de otros dedos de la mano izquierda. Esto demostraba que el brazo izquierdo no pendía junto al cuerpo, como se interpretaba hasta ahora, sino que apoyaba la mano en la cadera, un movimiento que enriquece el efecto de profundidad de la escultura, como apunta David Ojeda.

Y, desde luego, esta nueva interpretación sobre cómo debió de ser la imagen completa del Trajano de Itálica cambia la idea que se tenía de esta representación. "Esta revisión tipológica ha logrado injertar el Trajano de Itálica en una tipología escultórica de larga tradición y alto alcance en época imperial romana", explica Pilar León ante este descubrimiento.

Modelo

Hasta el momento, el Trajano se incluía dentro del modelo iconográfico denominado Schulter-bauschtypus -según la admitida terminología de la arqueología alemana-. Este tipo de representación se aplica a las esculturas que tomaban el modelo inspirado en el héroe griego Diomedes.

Sin embargo, este modelo ha tendido a ser en los últimos años una especie de cajón de sastre. Además, la nueva interpretación del Trajano permite dar un paso más en la definición iconográfica al plantear que la escultura italicense incluye una variante tan significativa como la del brazo derecho alzado.

La pierna perdida de Trajano
> En los años noventa se planteó una posibilidad fascinante: completar una de las partes perdidas del Trajano al incorporarle una de las piezas de escultura antigua conservada en la colección del Museo Rodin, concretamente una pierna derecha apoyada sobre un soporte en forma de coraza.
> Sin embargo, la pieza conservada en Francia es mármol pentélico, incompatible con el mtaerial de la escultura de Sevilla, identificado como paros.
Un detalle que entroncaría el Trajano dentro del modelo denominado Herrschertypus, que en realidad es una variante del más general Schulterbauschtypus. Una tipología estatuaria que se podía definir como la del gran detentador de poder y que subrayaba los valores apoteósico-triunfalistas al plantear al personaje desnudo, con el brazo derecho alzado en posesión de la lanza y el izquierdo apoyado en la cadera. Justo la apoteosis triunfal que simboliza el Trajano hallado en las ruinas de Itálica y que pretendía favorecer el programa de culto al emperador en su ciudad natal.

Según David Ojeda, el desconocido escultor que realizó esta imagen "recurrió a una tipología escultórica que venía utilizándose desde el siglo II a.C. para las representaciones de los grandes señores que pretendían entroncar con la imagen del poderoso Alejandro Magno". Y añade que también Octaviano eligió dicho tipo para representarse vencedor en la batalla de Naulocos.

Nueva lectura

Como desvela la historiadora Pilar León, esta nueva lectura iconográfica del Trajano de Itálica replantea viejas cuestiones arqueológicas relacionadas con las representaciones estatuarias de Trajano y Adriano y además las enfoca con criterios y puntos de vista innovadores y críticos.

"El Trajano de Itálica es una imagen imperial que se encuentra inspirada en las representaciones de mandatarios poderosos de época griega y helenística, cuyo ejemplo más conocido es el Herrscher de las Termas, que a su vez remonta la tradición del Alejandro con lanzas de Lisipo", añade David Ojeda.

El resultado de esta visión novedosa rompe con la habitual tendencia de las investigaciones históricas a repetir lo ya dicho y a arriesgarse poco, planteando así nuevos caminos en el campo académico al sugerir una nueva forma de mirarlo y de reconstruir su figura completa. Y todo, a pesar de los trozos desaparecidos a lo largo de los siglos.

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