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Galicia: ¿Por qué es interesante la decoración interior del dolmen?

09/10/2011. La Voz. Fernando Carrera.

La excavación de Dombate ofreció una enorme cantidad de información arqueológica que permitió entender mejor las formas de vida y algo de la ideología de los humanos -nuestros ancestros- que construyeron y utilizaron el dolmen hace unos 6.000 años, hacia el final de la época neolítica. De todo ese conjunto de informaciones quizá la más relevante fue la conservación, en la cara interna de todas las losas de la estructura, de una de pintura prehistórica de enorme interés. ¿Por qué ese interés, esa atracción? ¿Tiene verdaderamente tanta importancia?

Para empezar, se trata de una expresión artística con un notable valor estético. Es tremendamente bella y por tanto enriquece la experiencia personal -subjetiva- de cada uno de los visitantes, que ya no solo contempla una arquitectura monumental sino restos de una escritura particular cuyo sentido se nos escapa. Pero ese mismo misterio la hace todavía más atractiva. Dombate, y en general todos los dólmenes de Galicia que la poseen, conservan la más antigua pintura que conocemos y que se pierde inexorablemente.

El grado de conservación y la delicadeza de la técnica pictórica nos permiten acercarnos al momento de su ejecución: se pueden seguir rastros de las manos que alisaron el caolín, marcas de los pinceles utilizados y muchas otras pequeñas huellas de la genialidad humana. Más aún, los amplios estudios realizados permiten entender la complejidad de la tarea necesaria para obtener una pintura técnicamente adecuada: la depuración previa del caolín, la preparación de los pigmentos, la mezcla con aglutinantes orgánicos, la importancia de los tiempos de ejecución, etc.

Aún hay más: la pintura tiene reparaciones, era mantenida y cuidada en aquella época. Y también se aplica sobre losas que habían sido antes grabadas con dibujos asimismo extraños y que quedan ahora ocultos por la pintura superpuesta. ¿No son misterios atractivos? ¿No vemos al hombre neolítico más complejo, más racional, más humano?

Además, la pintura de Dombate vino a confirmar lo que sospechábamos: que todos los dólmenes se pintaban. En contra de lo que pensamos, aquellos que penetraban en un dolmen no lo hacían en una arquitectura de aspecto pétreo: su interior estaba pintado (de rojo en otras áreas de la Península Ibérica y de blanco en Dombate y otros dólmenes gallegos) de forma nada casual, como casi todas los detalles de una tumba neolítica. Casi como si se tratase de un escenario, la sepultura estaba llena de mensajes desde la tierra al más allá o al contrario, de los dioses a los hombres.

Oportunidad

La posibilidad de poder observar una pintura tan bella y tan bien conservada es una oportunidad muy singular, apenas comparable a dos o tres ejemplos europeos (Antelas en Portugal, Gavrinis en Francia, etc.). Por ese motivo todos los técnicos involucrados en la conservación del dolmen se empeñaron en permitir la observación de la pintura, siempre que dicha acción no supusiera su degradación.

Más aún, el hallazgo de grabados bajo la capa pictórica nos presentaba ante nuevas incertidumbres: en una interpretación muy hipotética, las cuatro losas que presentan grabados podrían, individual o colectivamente, haber formado parte de otro conjunto megalítico preexistente, de modo similar a lo observado en monumentos de la Bretaña francesa.

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