13 ago. 2018 ~ ~ Etiquetas: , ,

Formaciones sociales del III milenio A.N.E. en Valencina

Autor: Mejías García, Juan Carlos

Director: Escacena Carrasco, José Luis; Cruz-Auñón Briones, Rosario

Departamento: Universidad de Sevilla. Departamento de Prehistoria y Arqueología

Fecha: 2017-09-22

Tipo de documento: Tesis Doctoral

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(Fuente: Universidad de Sevilla)


Resumen:

La propuesta que hemos desarrollado a lo largo de este trabajo, trata de provocar el pensamiento, la reflexión y la crítica, y ha culminado como una tesis sobre Valencina que pretende ser un nuevo punto de partida.

Invitamos a seguir pensando, a seguir creando, a seguir investigando. Y retamos a que se refute o se ratifique nuestra tesis. No porque creamos que sea irrefutable, sino porque estamos seguros que nuevos datos que están por descubrirse, nuevos análisis que están por hacerse, nuevos proyectos que están por afrontarse podrán las cosas en su sitio.

Esperamos no quedar muy descolocados del sitio. Mientras llega ese momento ésta es nuestra propuesta.

La hipótesis que supone nuestro nuevo punto de partida, la cual vamos a elevar al nivel de tesis con este trabajo, es que Valencina es un asentamiento con fosos del III milenio A.N.E. que se configura como un hábitat estable, en donde la desigualdad social existente entre sus habitantes muestra un tipo de formación social clasista, expresada fundamentalmente a través del tratamiento diferenciado, estratificado, planificado e incluso segregado que se da alrededor de la muerte; y que ese “Estado Prístino”, definido por dicha formación social y sus expresiones políticas, sociales y en última instancia económicas, “no triunfa”, no trasciende más allá del III milenio A.N.E. y es rechazado y/o resistido por la misma sociedad que lo estaba provocando.

Para ello, nos planteamos unos objetivos generales que considerábamos debían ser cumplidos para entender a este gran asentamiento del III milenio ANE en el sentido que nos habíamos propuesto.

1) Dilucidar el entramado/secuencia de los posibles “recintos” acotados por fosos existentes en Valencina, para descifrar su funcionalidad con respecto al conjunto del asentamiento y su configuración cronoespacial.
2) Cualificar a Valencina como asentamiento permanente donde se habita y se desarrollan actividades cotidianas y económicas de manera estable.
3) Constatar la desigualdad social existente en la sociedad del III milenio A.N.E. a través de la detección de las clases sociales identificables en la necrópolis.
4) Definir los fenómenos y elementos que configuran la expresión del poder de cara a establecer la premisa del proceso de concentración de éste y separación del mismo del ser social del III milenio ANE; para definir después los procesos, las formas y las expresiones que supusieron el rechazo y la resistencia.

En el capítulo 2 “ANTECEDENTES. Análisis crítico de la literatura dedicada a Valencina“, nos propusimos hacer un análisis crítico de la producción literaria que ha aportado algo; bien a la explicación de Valencina como yacimiento arqueológico en su globalidad o de algún aspecto parcial y sectorial de su complejidad; o bien a su interpretación y encuadre dentro de un marco más amplio sobre las formaciones sociales del III milenio ANE.

Nos interesaba, sobre todo, rastrear las diferentes propuestas que a nivel explicativo e interpretativo se han ido esbozando y desarrollando sobre Valencina, detectar el origen de éstas, así como las que han ido matizando y perfeccionando hasta nuestros días todo lo pensado.

El capítulo 3 “METODOLOGÍA. Procedimientos, conceptos y Proyecto“ está dedicado al método, entendiendo que para tener un método y aplicar una metodología hay que conocer las condiciones y la conformación de la realidad que se quiere investigar, es decir, que como principio lógico, debe existir una prioridad de la teoría de la realidad con respecto al método de conocimiento.

Con carácter sintético y generalizador nuestra proposición metodológica pasará por tres fases de integración que consecutivamente nos irán acercando desde los datos primarios hasta el conocimiento generalizador y explicativo, pasando por la información analizada.

a) Fase de obtención de los datos: catálogo sistematizado de registros arqueológicos de diversa índole y calidad que nos faciliten su integración para la generación de información.
b) Fase de construcción de la información: análisis y ordenación de los datos sistematizados e introducidos en un sistema de información.
c) Fase de generación e integración del conocimiento: generalización fenomenológica que apoyándose en el sistema conceptual y la teoría de partida tratarán de explicar al yacimiento arqueológico en su contexto sociopolítico.

En el capítulo 4 “RESULTADOS. Registro arqueológico de Valencina. Datos para la investigación“ hemos volcado el fruto de la recopilación de datos e información llevada a cabo, tanto en lo que a reciclaje de lo ya documentado, analizado y/o estudiado se refiere, como a las aportaciones propias exclusivas para este trabajo.

Este bagaje no sólo ha tenido en cuenta lo que a la documentación de las múltiples intervenciones arqueológicas realizadas en Valencina se refiere, sino también en cuanto a las analíticas sectoriales que sobre diversos aspectos del registro material se han llevado a cabo.

La totalidad de lo analizado, estudiado y documentado en Valencina no está en este trabajo. Hay una parte importante del registro arqueológico y de los estudios llevados a cabo sobre él que no han sido utilizados en este trabajo, bien porque no tenían cabida en la orientación que le hemos dado a sus propuestas, objetivos e hipótesis, bien porque los registros no cumplían un mínimo de información que los hiciera rentables desde el punto de vista de la explicación e interpretación que de Valencina hacemos.

El capítulo 5 “DISCUSIÓN. Producción de información para el análisis y el conocimiento“ es la parte fundamental de este trabajo. En él hemos sintetizado y propuesto una serie de fases que hemos desarrollado atendiendo, entre otras cosas, a:
1. las dataciones radiocarbónicas diponibles así como a otras fuentes de datación indirectas (material arqueológico);
2. los trazados de fosos documentados, tanto mediante excavación arqueológica, prospección geofísica o fotointerpretación, y por consiguiente los recintos acotados conformados por ellos;
3. y los contenedores funerarios documentados en los que sus características de fábrica, su distribución espacial y su contenido (restos óseos humanos y ajuares) son claves para la configuración de la formación social del III milenio ANE.

Nuestras conclusiones se recogen en el capitulo 6 “CONCLUSIONES. Un Nuevo Punto de Partida“.

1. La secuencia documentada mediante dataciones radiocarbónicas arranca desde fines del V milenio ANE (aunque con una sóla fecha aislada en la necrópolis). Después comienza a desarrollarse sin solución de continuidad, desde el último tercio del IV milenio y durante todo el III milenio ANE, culminando hacia la mitad del II milenio ANE.

Proponemos cinco fases:

a) Fase 0. Entre el V milenio ANE (4727–4547 cal 2δ del enterramiento en fosa existente bajo el túmulo del Tholos de Montelirio) y el último tercio del IV milenio ANE.
b) Fase 1. Entre el último tercio del IV milenio ANE y el 3000 ANE, momento final de la fase y de inicio del proceso de colmatación de los fosos documentados en ella (2911-2858 cal 2δ del foso de la intervención de La Emisora).
c) Fase 2. Ocuparía todo el primer tercio del III milenio ANE, entre el 3000-2900 ANE cal 2δ de los enterramientos individualizados de La Huera y desde el 3000 hasta el 2700 ANE cal 2δ en la tumba E5 de c/ Dinamarca y la conclusión de la colmatación de los fosos documentados y asociados a esta fase, cuyas fechas van desde el 2881-2617 cal 2δ para la base del foso P.P. Matarrubillas, hasta el 2700-2468 cal 2δ de su superficie, estableciendo un proceso de colmatación que debió comenzar hacia el 2850 ANE para concluir hacia el 2700-2650 ANE.
d) Fase 3. Se desarrolla en el segundo tercio del III milenio ANE, entre el 2700-2468 cal 2δ de la fase final de la colmatación del foso S de la intervención del P.P. Matarrubillas en la fase 2; y la colmatación final de los fosos de los recintos acotados del interior del área de hábitat, 2577-2470 y 2574-2467 cal 2δ (foso del recinto acotado interior) y 2470-2139 cal 2δ (foso del recinto acotado exterior).
e) Fase 4. Quedaría dentro del último tercio del III milenio ANE, entre las fechas 2467-2283 cal 2δ del depósito de restos óseos sobre el foso de la c/ Trabajadores 14-18, y 2470-2139 cal 2δ de la c/ Mariana de Pineda UA-3; y la colmatación del foso documentado en la intervención de la Avd. de Andalucía 9 en el 2351-2032 cal 2δ.

2. En Valencina son fácilmente observables dos de los grandes mitos del III milenio ANE: la concentración de la población proveniente de pequeñas aldeas en grandes asentamientos que crecen y consolidan su expansión en estas fechas; y la construcción de fosos y recintos acotados por fosos en esos grandes asentamientos.

El proceso vivido en Valencina con respecto a la expresión y configuración espacial del asentamiento es que se ha pasado de un modelo aldeano a una concentración poblacional en un gran nuevo asentamiento.

La evolución de su expresión espacial es la siguiente:

a) Fase 0. Consistió en un conjunto de pequeñas aldeas de entre 2 y 4 ha.
b) Fase 1. Se pasa a un proceso de concentración de la población en un asentamiento más grande, surgiendo el primer recinto acotado por fosos conocido en Valencina.
c) Fase 2. Significó el crecimiento del asentamiento y la expansión del recinto interior acotado por fosos. Esto debe ponerse en relación con un proceso de incremento de la intensificación agrícola y de producción de recursos agropecuarios.
d) Fase 3. Parece frenarse el proceso de expansión y crecimiento del asentamiento, lo que no debe entenderse como síntoma de decadencia, sino de consolidación del asentamiento y cambio en las condiciones sociopolíticas.
e) Fase 4. El asentamiento evidencia un freno que marcará el comienzo de su decadencia y colapso final.

3. A lo largo de toda la historia del asentamiento de Valencina, incluyendo las aldeas previas a su constitución como tal, la necrópolis ha estado separada del hábitat. Esta separación se estableció durante un todo un milenio (desde el último tercio del IV milenio hasta el último tercio del III milenio) mediante fosos delimitadores. Se construyen recintos acotados por fosos durante todo el III milenio ANE y se sectorizan y agrupan determinadas actividades en “barrios” de carácter artesanal.
La máxima expresión de estos “barrios artesanales” se da en las fases 2 y 3, es decir entre el 3000 ANE y el 2400 ANE, coincidiendo con el proceso de expansión y crecimiento del asentamiento primero y de consolidación y de cambio de las condiciones sociopolíticas después.

4. El área de necrópolis de Valencina está separada y delimitada durante todo el III milenio ANE, con respecto al área de hábitat, mediante fosos, como ya hemos mencionado.
Se configura además en zonas funerarias independientes con un gran tholos bajo túmulo como tumba principal que estructura el espacio y alrededor de la cual se aglutinan otras de menor entidad: Ontiveros, Montelirio, Los Cabezuelos, La Pastora, Matarrubillas y Caño Ronco.
Por el nivel de información disponible, las zonas de Montelirio y La Pastora suponen dos referentes fundamentales para entender como es y como cambia la formación social de Valencina en el III milenio ANE.

5. La formación social de Valencina no es una sola. Son varias y no se suceden en el tiempo cual cross-cultural evolutivo hacia la forma “suprema” del Estado, según los preceptos del evolucionismo.

El hecho en sí de un proceso de estatalización es observable en Valencina aunque no como búsqueda de un maná sociopolítico inherente a la condición humana de la vida en sociedad, sino como devenir antinatural y poco deseable para la sociedad humana, incluso la de estos momentos.

Este proceso es abortado, rechazado, resistido por la propia comunidad que lo estaba consintiendo, siendo este uno de los pocos ejemplos a lo largo de la historia donde el Estado ha podido ser revertido a la situación previa de indivisión social y de devolución del poder al seno del cuerpo social.

***

La resistencia pudo triunfar y revertir el Estado incipiente a la situación de indivisión social y de devolución del poder al cuerpo social, entre otras cosas, porque una vez roto el consenso que hasta el momento tenían las clases dominantes, otorgado por las clases dominadas, aquellas no pudieron contrarrestarlo con el ejercicio de la fuerza impositora mediante un aparato
coercitivo que no tenían desarrollado.

Bastó decir “no” a todo lo que representaba al poder, a su concentración y a las formas de expresión de la desigualdad y la división en clases:

● No a los recintos acotados por fosos.
● No a la concentración poblacional en grandes asentamientos.
● No al campaniforme.
● No a los espacios discriminatorios para la muerte.
● No a la diferencia en la diversidad de los contenedores funerarios.
● No a la agrupación de las actividades de producción.

Ninguno de estos elementos, ninguno de estos fenómenos, ninguna de estas actividades se dan en Valencina en el II milenio ANE, y nos atrevemos a decir que tampoco en el resto del SW peninsular, e intuimos que tampoco más allá.


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1 comentario:

José Antonio García dijo...

Me parece muy completo el proyecto.....todo lo que supone investigar en el "misterio neolítico" nos puede ayudar a comprender el pasado y el presente. Sería importante que se recogiesen todas las posibles diferentes interpretaciones o conclusiones....pues considero que este es un tema "abierto" al que es difícil llegar a conclusiones definitivas.