3 oct. 2009 ~

Talleres infantiles de la Casa de la Cultura. Valencina, 2009-2010

Un año más, (y ya van 20), vamos a desarrollar los talleres infantiles de la Casa de la Cultura. Un recorrido que nos va sirviendo a todos para conocernos e ir mejorando. Como sabéis, estos talleres tienen una forma de trabajo que responde a unos objetivos comunes:

  • Buscamos que los niños mejoren en sus capacidades y habitabilidades expresivas, de creación individual y colectiva.

  • Pero igualmente importante, nos parece el trabajo con metodologías que favorezcan la educación en valores esenciales para el crecimiento en estas edades: el respeto a uno mismo, a los compañeros y el el entorno; la solidaridad, la cooperación para trabajar y hacer con los otros, el cuidado de los materiales y de la naturaleza...

  • Para que los talleres sean algo vivo, dinámico e integrado en la vida del pueblo, y no algo aislado, a lo largo del año seleccionamos ejes de trabajo que tienen que ver con la vida cotidiana de los niños y con la vida del propio pueblo. Siempre que nos sea posible utilizaremos los talleres como herramienta para el conocimiento y difusión del rico Patrimonio Arqueológico de nuestra localidad.


  • En estos momentos, los niños de todos los talleres trabajan conjuntamente para celebrar la Navidad, la Primavera y el final del curso. En este trabajo, los talleres se abren y sirven para conectar y unir las redes familiares y sociales de estos niños y del pueblo en general. En cualquier caso, recordaros que el papel de padres y madres a lo largo del año es importante, ya que son ellos quienes alientan a los niños, quienes se interesan por sus trabajos y quienes dedican su tiempo a traerlos y llevarlos.

    Todo proceso de aprendizaje, creativo y de valores es posible gracias a la actuación integrada, al esfuerzo y a la comunicación viva de todas las partes que en él intervienen: el niño -a, los padres y madres, y los formadores.

    La formación artística y en valores es un proceso, que en la mayoría de los casos no parece dar resultados inmediatos, pero en el que hay que ponerse en marcha, a través del diálogo con los materiales de trabajo, y con lo que nos rodea; con la seguridad de que algún día dará sus frutos.

    "Un caracol japonés subía lentamente por el tronco de un cerezo. Era Febrero, o quizás Marzo. El caracol se encontró con un insecto que le dijo:
    - Pero ¿adónde vas? Todavía no es temporada. ¡Qué gasto de energía tan inútil estás haciendo, para no obtener ningún fruto! ¡No hay cerezas en ese árbol!
    - Las habrá cuando llegue, contestó el caracol sin detenerse".


    Pasito a pasito nos acercamos a las cerezas,
    Muchas gracias a todos,
    un saludo,

    Begoña García Lasanta.
    Coordinadora Técnica de Talleres
    Casa de la Cultura de Valencina

    1 comentario:

    Anónimo dijo...

    Una pregunta, ¿los talleres, para niños de que edad son?