5 feb. 2019 ~ ~ Etiquetas: , ,

José Luis Escacena: «Valencina en la Edad del Cobre fue básicamente un cementerio comarcal»

Acaba de publicar un artículo en la revista de Prehistoria y Arqueología de la Autónoma madrileña proponiendo una nueva visión de la edad del Cobre de Valencina. Para este catedrático hispalense jamás pudo ser la capital de un proto estado del Guadalquivir inferior.
04/02/2019. ABC. Félix Machuca.

Antes de entrar en materia me gustaría que me despejase una duda: ¿es cierto que usted le partió el corazón a una alumna enamorada de Tartessos?

Efectivamente. En un seminario sobre Tartessos revelé que aquel fue un mundo fenicio y en absoluto el desarrollo de una sociedad autóctona occidental. Eso desequilibró a una parte de la audiencia y a esa chica le destrozó el corazón. Lo que me recordó a Alejandro Sanz.

Alguna vez le oí decir a un historiador que la Historia, en la actualidad, es una disciplina poco científica.

Así es. Quizás eso fue lo que sintió la chica a la que se le partió el corazón, que quería entender Tartessos más desde su ideología que desde la razón científica.

¿Quién politizó Tartessos?

La disciplina histórica está repleta de interpretaciones ideológicas y Tartessos no es una excepción

En la génesis de los nacionalismos ibéricos se ha jugado mucho con el bucle melancólico de los orígenes prístinos e incontaminados. Vascos, catalanes. ¿El término Reconquista entraría dentro de esta visión de la Historia?

Según los especialistas en Historia Medieval es inadecuado para hablar del proceso de conquista de Al Andalus por los reinos cristianos.

Dejemos la política e intentemos hacer ciencia. Usted no las tiene todas consigo de que Valencina fuera la capital de un proto estado floreciente de la Edad del Cobre.

A los prehistoriadores marxistas les sublima la idea del nacimiento de un estado en occidente en un proceso independiente del que originó los estados orientales. Pero no existen datos que certifiquen esa propuesta.

Pero hay una corriente de opinión histórica que mantiene con entusiasmo que Valencina fue eso, la capital de un proto estado previo a la llegada de los pueblos del mediterráneo.

Porque las explicaciones marxistas llegan al corazón más que a la razón y al personal le gusta una historia emocional.

Imagino que, como le paso con la alumna que se frustró con la explicación de Tartessos, estos historiadores también deben andar por su culpa con el corazón roto…

No crea. Ellos tienen su catecismo y hacen oídos sordos de otras propuestas.

¿Qué propuesta mantiene sobre Valencina en la Edad del Cobre?

Que fue básicamente un cementerio comarcal en un radio de acción que abarcaba una jornada de camino. O sea entre 25 y 30 kilómetros que es donde se situarían aldeas y granjas.

¿Podría decirme en qué se basa para sostener su propuesta?

Sobre todo en dos datos. Uno, la ausencia en Valencina de evidencias referidas a la ocupación humana como habitat. Dos, la ausencia de enterramientos en ese círculo de 25 a 30 kilómetros de diámetro. Todos los muertos están en Valencina.

Según su tesis estaríamos ante una especie de Ciudad de los Muertos que ya usaron los egipcios. ¿Es así?

Efectivamente. Algo parecido.

¿Qué funciones, además de las propias del caso, tendría ese enorme cementerio?

A la función de cementerio hay que unir la de los servicios fúnebres: tanatorio, puesto de las flores, servicios religiosos, etc.

¿Resultaría estrafalario pensar que aquellas comunidades tendrían un día de los muertos para cumplimentar ritos como tenemos hoy el Día de Todos los Santos?

En absoluto resultaría estrafalario. Todas las culturas lo han tenido casi siempre.

Los dólmenes que han sobrevivido a la explosión urbanística del Aljarafe estaban destinados para élites o también convivían con tumbas para habitantes comunes?


Hay enterramientos de todos los estamentos sociales. Desde las élites que se enterrarían en los dólmenes hasta los más humildes que ocuparían fosas.

Usted también se ha atrevido a revisar el significado de los idolillos que aparecen en los ajuares funerarios. ¿Qué son?

Plañideras. Lo cual indica que no se tratan de figuras de dioses, sino de simples representaciones humanas dolientes.

Los rayados que aparecen en esos idolillos ¿son tatuajes post mortem?

No, son rasguños faciales para expresar el dolor por el finado.

La escala del metro
El artículo con la nueva propuesta para los usos de la Valencina de la Edad de Cobre está firmado por Escacena y los investigadores del departamento de la Hispalense Isabel Rondán y Miguel Flores. Una propuesta que disloca lo hasta ahora dado por bueno para el territorio aljarafeño. Jose Luís Escacena tiene en el departamento de Prehistoria uno de los rincones favoritos de su mundo local. Allí allí fue donde el profesor Pellicer lo introdujo en la Arqueología, fue su maestro. Dice que Sevilla es una hermosa ciudad para vivir porque se puede ir andando a casi todos sus barrios. Asegura que cuando es necesario el metro, la ciudad pierde su escala más humana.

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