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Una de las estaciones megalíticas más hermosas, abierta a todos los públicos


Un visitante lee las indicaciones escritas en el atril instalado al lado de los crómlech. / F. IBARGUTXI.
Una de las estaciones megalíticas más hermosas, abierta a todos los públicos.
22/10/2014. Diario Vasco.

El conjunto de siete cromlech de Egiar, en Oiartzun, puede ser visitado con zapatos de calle. Se ha acondicionado un sendero de un metro y medio de ancho que permite, en menos de diez minutos, acceder a esa zona desde la carretera del llamado Castillo del Inglés, que une Oiartzun e Irun.

Egiar es uno de los conjuntos megalíticos más espectaculares del País Vasco. Consta de siete crómlech, uno de los cuales tiene un testigo alto de casi dos metros. Todos los círculos son de dimensiones diferentes, y están construidos con piedras de la zona. Son rocas de conglomerado, con cantos rodados en su interior y blanquecinas.

Uno de los crómlech es completamente diferente: se edificó a base de retirar algunas de las piedras de un afloramiento natural de rocas, dejando otras que forman círculo, y además tiene la particularidad de que una de las piedras es de arenisca rojiza, acarreada desde el valle.

El conjunto megalítico fue descubierto en 1909. Durante muchos años la zona estuvo arbolada, de manera que lo que hoy es evidente y llamativo antaño pasaba más desapercibido. Se han realizado varias excavaciones en el conjunto megalítico, sin que aparecieran restos.

Los crómlech son posteriores a los dólmenes. Se datan desde finales de la Edad de Bronce, hace ahora unos 3.500 años, hasta entrada nuestra Era. Al comienzo de la era de los cromlech se produjo un cambio radical de creencias. Hasta entonces, las gentes que habitaban estas montañas y valles enterraban a sus muertos sin incinerarlos y en dólmenes. En la siguiente etapa, la de los cromlech, los cuerpos son incinerados, y las cenizas se entierran en este tipo de monumento circular.

Los trabajos de la estación megalítica de Egiar han sido llevados a cabo por la empresa Lurrailan, bajo la dirección del arqueólogo Luis del Barrio. Han sido subvencionados por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, y el objetivo ha sido poner en valor ese conjunto megalítico. A partir de ahora, las personas de edad, e incluso las que tengan problemas de movilidad, podrán visitar la gran necrópolis.

Lurrailan se ha limitado a retirar obstáculos en el antiguo sendero y a nivelar los diferentes tramos. No se ha aportado ningún elemento extraño, y la hierba ya ha comenzado a germinar en el nuevo trazado. En el punto de arranque, al borde de la carretera asfaltada -la GI-3454-, han instalado dos paneles, uno sobre los megalitos existentes en el término municipal de Oiartzun, el otro, más específico, sobre el conjunto de Egiar. Los paneles tienen textos redactados en castellano, euskera, francés e inglés. Además, junto a los cromlech se ha puesto un atril con un croquis que indica la ubicación de los diferentes círculos.

El montículo de Egiar es un paraje privilegiado. No es muy elevado -está a 300 metros sobre el nivel del mar-, pero al no tener ningún monte alto alrededor, desde allí se puede ver el Hernio, el Anboto y el cabo Matxitxako, y por otro lado, Peñas de Aia y las Landas.

Tal y como informa uno de los paneles instalados en Egiar, el municipio de Oiartzun cuenta con 18 puntos de megalitismo, que comprenden 60 crómlech y un solo dolmen, situado además en el fondo del valle.

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